Un trastero con puerta azul y cajas de cartón en su interior.
Trastero ocupado con cajas y enseres.

La OCU revela cuánto cuesta alquilar un trastero en España: estas son las ciudades más caras y más baratas

Alquilar un trastero en España cuesta hasta seis veces más según la ciudad: Madrid lidera los precios

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Madrid, Barcelona, Sevilla y Zaragoza presentan diferencias de precio de hasta 200 euros mensuales en el alquiler de un trastero de cuatro metros cuadrados, según un estudio comparativo elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

El análisis revela además que alquilar un espacio a un particular no siempre supone un ahorro y que aspectos como la seguridad, el seguro o el horario de acceso pueden resultar decisivos antes de contratar.

La investigación compara tarifas y condiciones de varias empresas especializadas y de anuncios de particulares en cuatro grandes ciudades españolas. El resultado muestra un mercado con diferencias relevantes tanto en el precio como en los servicios incluidos.

Madrid y Barcelona concentran las tarifas más elevadas en alquileres

Madrid encabeza el ranking de precios. Según el informe, alquilar un trastero de cuatro metros cuadrados cuesta entre 99 y 248 euros al mes, dependiendo de la empresa y de la ubicación concreta de las instalaciones.

La tarifa más baja corresponde a Box2Box, mientras que Bluespace alcanza el precio más elevado del estudio en la capital.

Barcelona también presenta cifras altas, aunque algo inferiores. En la ciudad condal, el alquiler oscila entre 86 y 183 euros mensuales.

En este caso, Bluespace ofrece la tarifa más económica gracias a una promoción puntual, mientras que Homebox registra el importe más alto.

La situación cambia en Sevilla y Zaragoza. En la capital andaluza, los precios se sitúan entre 86 y 116 euros mensuales, mientras que Zaragoza aparece como la ciudad más barata del análisis.

Allí, alquilar un trastero cuesta entre 40 y 71 euros al mes, según la compañía elegida.

La OCU subraya que las diferencias no dependen únicamente de la ciudad, sino también del modelo de negocio y de los servicios incluidos en cada contrato.

La ubicación dentro de cada municipio también influye de forma directa en el precio final.

Los trasteros de particulares no siempre son más baratos

Uno de los aspectos que más destaca el estudio es que alquilar un trastero a un particular no garantiza pagar menos. En Barcelona, el coste medio de este tipo de espacios alcanza los 168 euros mensuales para cuatro metros cuadrados, una cifra superior a varias ofertas de empresas especializadas.

En Sevilla ocurre algo similar. Allí, los trasteros de particulares llegan a una media de 116 euros mensuales, convirtiéndose en la opción más cara frente a algunas compañías profesionales.

La OCU explica que estos espacios pueden resultar atractivos por su cercanía al domicilio, especialmente cuando se encuentran en el mismo edificio o en zonas residenciales próximas. No obstante, advierte de que normalmente solo se paga por el espacio y no por servicios adicionales.

Las empresas especializadas suelen incluir videovigilancia, control de acceso, iluminación, seguros básicos y horarios regulados.

Algunas también ofrecen coberturas aseguradoras más amplias. Homebox incluye una póliza de hasta 1.000 euros, mientras que Bluespace amplía esa protección hasta los 2.500 euros con posibilidad de contratar coberturas adicionales.

El estudio también destaca el caso de Box2Box, cuyo modelo funciona sin acceso directo del cliente a las instalaciones.

La compañía recoge los objetos, los almacena y los devuelve cuando el usuario los solicita. Además, incorpora servicio de transporte sin coste añadido al menos una vez al mes.

Horarios, accesibilidad y seguridad influyen en la decisión

La OCU considera que el horario de acceso es uno de los factores más importantes para valorar la utilidad real de un trastero.

En los espacios gestionados por particulares, las condiciones dependen en muchos casos de las normas internas de la comunidad o del inmueble, algo que no siempre aparece detallado en los anuncios.

Esto puede convertirse en un problema cuando existen restricciones de acceso, puertas comunitarias cerradas o limitaciones horarias.

En cambio, las empresas especializadas suelen ofrecer franjas de acceso más amplias y condiciones más claras desde el inicio del contrato.

Las diferencias también son notables entre compañías. Homebox, por ejemplo, mantiene sus instalaciones cerradas los domingos, mientras que Bluespace permite el acceso todos los días de la semana.

Ante este escenario, la Organización de Consumidores y Usuarios recomienda comparar precios, revisar las coberturas del seguro y consultar las medidas de seguridad antes de contratar.

También aconseja comprobar los horarios disponibles y preguntar si existe servicio de transporte de enseres, especialmente cuando se trata de almacenar objetos voluminosos o de uso frecuente.