Distintos envases alineados de tomate frito.
Envases de tomate frito.

Los expertos revelan cuál es el mejor tomate frito del supermercados y no es el que imaginas, de Mercadona a Carrefour

Probamos los 5 mejores tomates fritos del supermercado, uno arrasa por su sabor y otro por su precio

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Mercadona, Lidl, Carrefour o El Corte Inglés. Las estanterías de los supermercados están llenas de salsas de tomate frito que prometen el equilibrio perfecto entre sabor y calidad.

Pero, ¿cuáles merecen realmente un lugar en tu cocina? Tras estudiar las principales marcas del mercado y probar sus productos, la conclusión es evidente pues hay diferencias notables en sabor, textura y composición nutricional.

El tomate frito es un básico básico, imprescindible en la despensa. Aunque el casero sigue siendo insuperable, las distintas versiones envasadas han mejorado notablemente en los últimos años.

Las redactoras especializadas en gastronomía han probado diversas opciones y han seleccionado cinco marcas destacadas por su sabor auténtico, su calidad de ingredientes y su versatilidad en la cocina.

El tomate frito Ferrer, disponible en grandes almacenes como El Corte Inglés, Hipercor y Alcampo, destaca por su sabor equilibrado y una textura fina que recuerda al tomate casero.

Lo que lo hace especial es su punto ligeramente especiado, que resulta ideal para acompañar platos de pasta o carne. Se elabora con ingredientes naturales y se percibe el protagonismo que tiene el tomate sobre los condimentos. Su precio ronda los 2,20 euros por 350 gramos, una cifra que refleja su calidad artesanal.

Gallina Blanca: la opción con mejor valoración nutricional

El tomate frito Gallina Blanca se ha convertido en una referencia para quienes buscan una salsa que sea saludable sin renunciar al sabor.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) le otorga una valoración de cinco estrellas por su composición que es muy equilibrada.

Con menos aditivos y una proporción moderada de azúcar y sal, logra mantener un sabor que es muy intenso y natural. Perfecto para bases de pizza o sofritos rápidos, se vende en Carrefour, Dia y El Corte Inglés por unos 2,14 euros (350 g).

Entre las opciones industriales, Hida se ubica como una de las más naturales. Elaborado con tomate fresco, aceite de oliva, azúcar y sal, sin añadir ajo, ofrece una textura espesa y un gusto muy próximo al del tomate hecho en casa.

Se nota que está cocinado a fuego lento, con un punto de dulzor que resulta muy equilibrado que no enmascara el sabor del tomate. Está disponible en Carrefour, Alcampo, Dia o Eroski a 1,75 euros (400 g).

Hacendado (Mercadona): calidad y precio imbatible

El tomate triturado Hacendado es la alternativa saludable al frito que está elaborado únicamente con tomate, aceite de oliva (15%), sal, azúcar y ajo, consigue un equilibrio excelente entre sabor y ligereza.

Su perfil nutricional es uno de los más recomendables, sobre todo por su bajo contenido en azúcar. Es una opción ideal para quienes buscan cocinar con productos sencillos y de calidad. Con un precio que oscila los 0,98 euros por 800 gramos, es la propuesta más económica del ranking.

Pocas marcas son tan reconocibles como pueden ser Orlando. Su tomate frito mantiene ese sabor tradicional que muchos asocian a la cocina clásica, de siempre.

Si bien no es el más saludable —por su contenido en elementos como el azúcar y aceite—, sigue siendo una opción de sabor intenso y textura consistente.

La recomendación es optar por su versión Tomate Natural Triturado Extra, más equilibrada y con ingredientes muy sencillos. Disponible en Eroski, Hipercor y El Corte Inglés, cuesta 1,19 euros (400 g).

Cómo elegir un buen tomate frito

Para saber si una salsa de tomate es realmente saludable, los expertos recomiendan leer bien la etiqueta y comprobar que contenga:

Menos del 1% de sal.

Menos del 5% de azúcar.

Aceite de oliva virgen extra como grasa principal.

Una proporción elevada de tomate -con un mínimo un 90%-.

Estos criterios ayudan a distinguir entre una salsa realizada con ingredientes de calidad y otra con exceso de azúcares o aditivos.