Ni flotadores ni colchonetas, esta es la advertencia de la OCU para evitar accidentes este verano
La organización recuerda que flotadores, figuras hinchables y pequeñas barcas pueden ser arrastrados por el viento o las corrientes y advierte de que nunca sustituyen la vigilancia
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El uso de colchonetas, flotadores y grandes figuras hinchables forma parte de los juegos y de la imagen habitual de las playas durante el verano, pero hay que tener cuidado ya que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) insiste en que estos artículos pueden convertirse en un riesgo cuando se utilizan fuera de entornos controlados.
La entidad recuerda que estos productos están catalogados como juguetes de tipo o carácter acuático y no como equipos de seguridad, por lo que no ofrecen protección frente al ahogamiento ni garantizan la flotabilidad en situaciones de peligro.
La advertencia cobra especial relevancia en plena temporada estival, en el verano, cuando aumenta la afluencia a playas, ríos, embalses y zonas de baño. Según la organización, confiar la seguridad a este tipo de hinchables puede generar una falsa sensación de protección, especialmente entre las familias con niños pequeños.
El viento y las corrientes pueden alejar un hinchable de la orilla en pocos minutos
La OCU señala que uno de los principales peligros aparece en el mar. Una simple racha de viento o una corriente puede desplazar rápidamente una colchoneta o una figura hinchable mar adentro, dificultando el regreso incluso para personas que saben nadar.
El mismo riesgo existe en ríos, pantanos o embalses, donde las corrientes pueden sorprender a los usuarios y aumentar la distancia respecto a la orilla sin que estos sean plenamente conscientes de ello.
Por ese motivo, la organización recomienda evitar el uso de estos artículos en espacios abiertos y reservarlos únicamente para zonas donde se haga pie y las condiciones sean seguras.
También advierte sobre las figuras hinchables de gran tamaño con formas de animales o similares, muy populares durante el verano. Aunque puedan parecer estables por sus dimensiones, no están diseñadas para mantener a una persona a salvo en caso de caída al agua ni para resistir el efecto del viento o del oleaje.
Los expertos recuerdan que la supervisión de un adulto sigue siendo imprescindible
La recomendación de la OCU coincide con los mensajes difundidos por las autoridades de consumo y emergencias, que insisten en que manguitos, chalecos infantiles de ayuda a la flotación, flotadores o colchonetas deben entenderse únicamente como elementos de apoyo y nunca como sustitutos de la vigilancia permanente de una persona adulta.
En el caso de los menores, la supervisión constante continúa siendo la principal medida de prevención frente a los accidentes acuáticos. Los dispositivos hinchables pueden facilitar el aprendizaje o el juego en el agua, pero no eliminan el riesgo de caída, vuelco o inmersión.
Las administraciones también aconsejan comprobar que estos productos incorporan el marcado CE, disponen de instrucciones en castellano y especifican claramente la edad y el peso para los que han sido diseñados. Además, recuerdan que deben utilizarse siguiendo las indicaciones del fabricante y con todas las cámaras de aire correctamente infladas.
Elegir playas vigiladas y respetar las normas reduce el riesgo
Entre las recomendaciones difundidas por la organización figura la elección de playas que tengan un servicio de socorrismo siempre que sea posible. La presencia de personal de vigilancia permite una respuesta más rápida ante cualquier incidente, aunque no elimina la necesidad de actuar con prudencia, pero siempre brinda una mayor seguridad al bañista.
La OCU recuerda igualmente que un chaleco salvavidas homologado ofrece un nivel de protección que es muy superior al de un juguete acuático cuando existe riesgo real de caída al agua. Por ello, insiste en no confundir ambos productos ni tampoco de utilizarlos con la misma finalidad.
Las autoridades de consumo añaden que adquirir estos artículos en establecimientos fiables y revisar su etiquetado contribuye a reducir riesgos, ya que garantiza que cumplen los requisitos de seguridad exigidos para su comercialización en la Unión Europea.