Dos manos en las que una da unas llaves a otra.
El acceso a la vivienda sigue siendo un problema.

Comprar una vivienda ya depende de la familia para casi cuatro de cada diez españoles, según la OCU

La organización de consumidores advierte de que el esfuerzo económico para comprar o alquilar sigue aumentando y reclama un plan de vivienda con medidas coordinadas para ampliar la oferta y facilitar el acceso

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Acceder a una vivienda se ha convertido en un reto para una parte creciente de la población española. Una encuesta elaborada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) concluye que el 39% de los ciudadanos ha necesitado en algún momento apoyo económico de familiares o amigos para comprar o alquilar una casa.

El estudio refleja que esta dependencia es especialmente elevada entre los jóvenes y sitúa el problema del acceso a la vivienda como una de las principales preocupaciones económicas del país.

Los jóvenes concentran la mayor necesidad de apoyo económico

Los datos muestran que las personas de entre 25 y 44 años son las que encuentran mayores dificultades para acceder a una vivienda. En este grupo, la mitad de los encuestados afirma haber recibido algún tipo de ayuda económica ajena a la financiación bancaria para afrontar la compra o el alquiler de un inmueble.

Entre quienes tienen entre 60 y 79 años, ese porcentaje desciende hasta el 31%, aunque este colectivo es también el que con más frecuencia presta apoyo a hijos y familiares para facilitarles el acceso a una vivienda.

La encuesta identifica varias fórmulas habituales de ayuda. Los préstamos familiares sin intereses y las donaciones de dinero aparecen como las más frecuentes, ambas con un 11% de los casos.

También son habituales los avales para obtener financiación hipotecaria y la cesión temporal de una vivienda o el alquiler por debajo del precio de mercado.

Entre quienes recibieron apoyo económico durante los últimos cinco años, el importe medio alcanzó los 26.000 euros, una cantidad que en muchos casos permite cubrir la entrada de una vivienda o los gastos iniciales asociados a la compra.

La OCU reclama medidas para aumentar la oferta de vivienda

A partir de estos resultados, la OCU considera que el mercado residencial español presenta un desequilibrio entre la oferta disponible y la demanda existente.

La organización sostiene que el incremento de los precios de compra y alquiler, unido a la escasez de vivienda asequible, está obligando a muchas familias a asumir un papel decisivo en la financiación del acceso a una casa.

Entre las medidas que plantea figura la puesta en marcha de un plan de vivienda coordinado entre las distintas administraciones para impulsar la construcción de nuevas viviendas y favorecer la incorporación al mercado de inmuebles actualmente vacíos.

También reclama reducir trabas administrativas que retrasan nuevos desarrollos residenciales y reforzar la seguridad jurídica en el mercado del alquiler para incentivar que más propietarios ofrezcan sus viviendas en arrendamiento de larga duración.

La organización también propone agilizar los mecanismos de compensación para propietarios afectados por retrasos en la recuperación de viviendas en determinados procedimientos legales y mantener la vigilancia frente a posibles prácticas abusivas en el mercado del alquiler, como garantías desproporcionadas o problemas relacionados con la devolución de fianzas.

Un problema estructural que trasciende a una generación

Las conclusiones de la encuesta coinciden con el diagnóstico que distintas instituciones vienen realizando sobre el mercado residencial español.

El incremento sostenido de los precios durante los últimos años, unido a la dificultad para acumular el ahorro necesario para afrontar la entrada de una vivienda, ha elevado el peso de la ayuda familiar en numerosas operaciones de compra.

En este contexto, disponer de ingresos suficientes para afrontar una cuota hipotecaria ya no garantiza el acceso a la propiedad. A los compradores también se les exige reunir el capital inicial necesario para cubrir la entrada, impuestos y otros gastos asociados a la operación, una barrera que muchas personas solo consiguen superar gracias al respaldo económico de su entorno familiar.

La OCU considera que esta realidad pone de manifiesto la necesidad de adoptar medidas que permitan ampliar la oferta de vivienda y mejorar las condiciones de acceso, especialmente para los colectivos que encuentran mayores dificultades para emanciparse o adquirir su primera vivienda.

Según la organización, reducir la dependencia del apoyo familiar pasa por aumentar la disponibilidad de viviendas asequibles y dotar de mayor estabilidad al mercado residencial español.