Viajar este verano será más caro, la OCU alerta de nuevas subidas en gasolina y productos básicos
La OCU avisa de nuevas subidas en combustibles y productos básicos antes del verano
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La llegada del verano volverá a tensionar enormemente el bolsillo de los consumidores. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de un nuevo encarecimiento en carburantes y servicios ligados a las vacaciones, coincidiendo con el aumento de la movilidad y el inicio de la temporada alta turística.
Los últimos datos del Índice de Precios de Consumo (IPC) reflejan incrementos que son muy relevantes en el gasóleo, el alquiler de vehículos y otros gastos habituales de los hogares durante los meses estivales.
La asociación de consumidores pone el foco especialmente en el gasóleo de automoción, que registró una subida del 5 % durante abril, según los datos recogidos por el IPC mensual. También destaca el fuerte aumento o subida del alquiler de coches sin conductor, cuyo precio se disparó un 37 % respecto al mismo periodo anterior.
La OCU considera que estas subidas llegan en un momento especialmente sensible para muchas familias, que afrontan ya un contexto de una enorme inflación persistente en alimentación, energía y servicios básicos.
OCU: el transporte vuelve a presionar los precios
El encarecimiento de los combustibles tiene un efecto directo sobre el gasto cotidiano, pero también repercute en el coste del transporte de mercancías y, en consecuencia, en numerosos productos de consumo.
La OCU ya había advertido en otras ocasiones de que las subidas sostenidas en gasolina y gasóleo terminan trasladándose a la cesta de la compra, especialmente en alimentos frescos y artículos con alta dependencia logística.
Aunque el precio internacional del petróleo mantiene una evolución irregular desde comienzos de año, las asociaciones de consumidores alertan de que la cercanía del verano suele provocar un aumento de la demanda de carburantes y servicios turísticos.
En España, el incremento de desplazamientos por carretera durante junio, julio y agosto suele traducirse en precios más altos tanto en estaciones de servicio como en actividades vinculadas al ocio y al turismo.
La situación preocupa especialmente en hogares con menor capacidad de ahorro. Según diferentes organizaciones de consumidores, muchas familias todavía arrastran el impacto acumulado de los últimos años, marcados por la inflación energética y alimentaria.
A ello se suma ahora el final de algunas medidas fiscales aplicadas durante la crisis inflacionaria. Entre ellas, la rebaja del IVA en determinados suministros energéticos, cuya desactivación está prevista para junio.
El alquiler de coches marca uno de los mayores aumentos
Uno de los datos que más llama la atención en el informe citado por la OCU es el incremento del 37 % en el alquiler de vehículos sin conductor. El sector lleva meses registrando precios elevados debido a la alta demanda turística y a la reducción de flotas producida tras la pandemia.
Las empresas de alquiler priorizan actualmente las reservas anticipadas y aplican tarifas dinámicas que aumentan conforme se acerca la fecha de uso.
El impacto será especialmente visible en destinos turísticos y zonas costeras, donde la demanda de movilidad se multiplica durante el verano. Los consumidores que necesiten alquilar un coche para vacaciones podrían encontrarse este año con precios superiores a los registrados en campañas anteriores, incluso en reservas realizadas con semanas de antelación.
La OCU recomienda comparar precios entre compañías, revisar las condiciones de combustible y kilometraje y evitar contrataciones de última hora, donde las tarifas suelen ser más altas.
También aconseja comprobar si el seguro incluido cubre realmente los daños habituales para evitar sobrecostes posteriores.
Alimentación y energía siguen bajo vigilancia de la OCU
Más allá de los carburantes, la organización mantiene la atención sobre la evolución de productos básicos y suministros domésticos. Aunque la inflación general ha moderado parte de las subidas registradas en años anteriores, varios alimentos continúan mostrando precios elevados en supermercados y comercios de proximidad.
Las organizaciones de consumidores vienen advirtiendo desde hace meses de que el encarecimiento del transporte y de determinadas materias primas sigue afectando a productos esenciales.
A esto se añaden costes energéticos todavía elevados para empresas de distribución y producción.
La OCU insiste en que la evolución de los próximos meses será clave para comprobar si las subidas responden únicamente al aumento de demanda estacional o si consolidan una nueva escalada de precios coincidiendo con el verano. Entre tanto, el escenario apunta a unas vacaciones más caras para millones de consumidores españoles.