El libro de Marco Polo que Cristóbal Colón llevó en el viaje que cambió la historia
El libro que acompañó a Cristóbal Colón en 1492 y revela qué esperaba encontrar al otro lado del Atlántico
El navegante llevó consigo las historias del mercader veneciano y buscó en 1492 una ruta occidental hacia Asia. Sus lecturas, sus cálculos geográficos y el deseo de alcanzar las tierras descritas siglos antes formaron parte del proyecto que terminó conduciéndolo a América.
La historia de Cristóbal Colón está conectada con la de Marco Polo por algo más que su condición de viajeros. El navegante genovés conocía el "Libro de las maravillas", la obra que relataba los viajes del mercader veneciano por Asia, y la tenía entre las lecturas más anotadas de su biblioteca.
Cuando partió hacia el oeste en 1492 bajo el patrocinio de los Reyes Católicos, su objetivo no era encontrar un continente desconocido, sino alcanzar por mar las regiones orientales asociadas al mundo que Polo había recorrido dos siglos antes.
Marco Polo convirtió sus viajes por Asia en una referencia para Europa
Marco Polo emprendió siendo muy joven un largo viaje acompañado por su padre, Niccolò, y su tío Maffeo. La familia recorrió la Ruta de la Seda, atravesó territorios como Armenia, Persia y Afganistán y llegó hasta Mongolia y China.
Su experiencia quedó recogida posteriormente en una obra singular. Tras ser encarcelado, Polo relató sus aventuras a Rustichello de Pisa, con quien coincidió en prisión.
De aquella colaboración surgió el texto conocido como Il Milione, difundido también como Los viajes de Marco Polo o Libro de las maravillas del mundo.
El relato abarcaba aproximadamente 24 años de viajes, entre 1271 y 1295, y acercó a sus lectores europeos lugares y personajes que resultaban extraordinariamente lejanos.
Entre ellos estaba Kublai Kan y su corte. Aquellas descripciones sobrevivieron durante generaciones y terminaron llegando a manos de otro navegante decidido a encontrar una vía hacia Oriente.
Colón leyó a Marco Polo antes de buscar Asia navegando hacia Occidente
Entre los libros relacionados con Colón destacaban el "Libro de las maravillas" y la "Imago Mundi", de Pierre d’Ailly. El navegante manejó esas obras junto con otros conocimientos geográficos de su época para construir su proyecto de alcanzar China y las Indias Orientales navegando hacia el oeste.
Antes de obtener el respaldo castellano, había pasado por Portugal y conocido las expediciones atlánticas impulsadas por aquella corona.
En 1483 presentó su propuesta al rey Juan II, pero no consiguió que fuera aceptada. Con posterioridad llegó a Castilla y pasó años intentando convencer a los monarcas de financiar la expedición.
El proceso desembocó en las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas el 17 de abril del año 1492. En ellas quedaron establecidos privilegios y condiciones vinculados a las tierras que pudiera descubrir. Finalmente, el 3 de agosto, la Pinta, la Niña y la Santa María salieron de Palos para emprender la travesía.
Dos viajeros unidos también por sus libros y por la cárcel
Las semejanzas entre ambos personajes no terminan en Asia. Ninguno dejó personalmente escrita, tal como hoy la conocemos, la principal narración de sus viajes.
Marco Polo contó sus experiencias a Rustichello. En el caso de Colón, el original de su "Diario de a bordo" y la copia ordenada tras su regreso se perdieron. Su contenido se conoce principalmente gracias al trabajo posterior de Bartolomé de Las Casas y donde dice:
"Un Príncipe llamado Gran Can (que quiere decir en nuestro romance Rey de los Reyes), como muchas veces él y sus antecesores habían enviado a Roma a pedir doctores en nuestra santa fe porque le enseñasen en ella (…). Vuestros Altezas, como católicos cristianos… pusieron de enviarme a mí, Cristóbal Colón…, y para ello me hicieron grandes mercedes y me ennoblecieron que dende en adelante yo me llamase Don, y fuese Almirante Mayor de la Mar Océana, Virrey y Gobernador perpetuo de todas las islas y tierra firme que yo descubriese y ganase·.
También los dos pasaron por prisión. Polo fue encarcelado después de regresar de Oriente. Colón sufrió una caída mucho más directamente relacionada con su gobierno en América: en 1500, Francisco de Bobadilla lo detuvo junto a sus hermanos en La Española y los envió a España.
Colón recuperó la libertad y todavía realizó un cuarto viaje entre 1502 y 1504. Para entonces, el hombre que había partido buscando las tierras asiáticas descritas durante siglos por viajeros europeos había terminado recorriendo las costas de un continente cuya existencia no figuraba en sus cálculos iniciales.