Recreación de la casa junto al muñeco que funcionaba solo.

El misterioso caso de la casa encantada en San Fernando: una familia pide ayuda tras noches de terror

Investigadores paranormales analizan una vivienda con actividad inexplicable en San Fernando

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Apenas unos meses después de mudarse a su nuevo hogar en el casco antiguo de San Fernando, una familia (tres miembros, padre, madre e hijo) comenzó a vivir una serie de sucesos que, según aseguran, escapaban a toda explicación posible.

Lo que empezó con simples ruidos nocturnos terminó siendo un fenómeno tremendamente impactante para ellos que motivó de una atención especial y posterior investigación.

Todo comenzó a principios de otoño del año 2025, cuando los propietarios, quienes prefieren mantener el anonimato, compraron una vivienda en una de las calles del centro histórico isleño.

Durante los primeros días desde el inicio de estos fenómenos los sonidos eran muy livianos, eran golpes en las paredes, en ocasiones pasos en el pasillo y el "sonar" de los electrodomésticos que parecían encenderse sin que nadie mediara sobre ellos y sin motivo.

Pero pronto, los hechos se iban a endurecer y se intensificaron hasta alterar por completo la tranquilidad es esta familia.

Según relataba el padre, los sucesos más desconcertantes se iniciaron cuando un muñeco, un "Furby" que tenía su hijo comenzó a funcionar.

“Lo teníamos guardado en una estantería, sin pilas, no sea que se sulfataran y es un juguete caro, pero empezó a hablar en mitad de la noche. A veces emitía sonidos o se encendían los ojos, como si alguien lo hubiera activado”, me indicaba el hombre, visiblemente afectado.

Las noches se volvieron cada vez más complicadas. La madre decía haber escuchado pasos en el suelo del pasillo cuando todos dormían y asegura que en diferentes ocasiones la televisión se encendió sola, "cambiaba de canal sin que nadie tocara el mando".

También la mascota de la casa, un perro, un caniche, normalmente tranquilo, ladraba sin que hubiera un motivo aparente o mirando hacia la escalera del salón.

Investigación paranormal en San Fernando

Ante estos hechos la familia decidió contactar con expertos en este tipo de materia, lo hizo con un médium llamado Rafael de Alba, muy conocido en las investigaciones paranormales.

Junto a él acudieron también investigadores como José Luis García o Javier Aradilla, que realizaron varias sesiones de investigación en la vivienda, registrando, fluctuaciones electromagnéticas (medidores de EMF) así como de grabaciones de audio con sonidos que no pudieron identificar sin que lleguen a calificarse de psicofonías.

Igualmente se captó una voz, esta vez una psicofonía, durante la noche, que decía "dejadme descansar" y, seguidamente, "dejar de hacer eso".

Sobre ello me indicaban que “no se trata de pruebas que sean definitivas ni mucho menos, pero sí de indicios que sugieren algún tipo de anomalía energética en la vivienda”, explicaba Rafael de Alba.

Los investigadores comprobaron igualmente que, en determinadas zonas de la casa, las luces parpadeaban o los aparatos eléctricos se apagaban o se encendían sin una razón aparente, algo que atribuyen a posibles interferencias externas o hasta una sobrecarga eléctrica.

Resultó especialmente sorprendente como el muñeco, el Furby, una vez que se le colocaron las cuatro pilas, y fue monitoreado comenzaba a hablar solo: "Salir", "no quiero eso", "los niños", eran palabras que iba diciendo en la absoluta soledad cuando es un juguete que cuando no se interactúa con él pasa a estado de reposo.

Pese a las investigaciones, ninguna causa física ha podido explicar de forma convincente todos estos fenómenos descritos, mucho menos los pasos que la propietaria ha sentido en el pasillo y que los investigadores no tuvieron la oportunidad es vivir directamente.

El propietario indicó que el electricista que revisó la instalación descartó fallos en el cableado, y los ruidos no provenían de las viviendas cercanas, por lo que ellos vivían bajo la angustia y el miedo.

Se les pidió que no se sugestionaran ni se dejaran llevar por el miedo pues aunque eran sonidos que no tenían una explicación aparente tampoco se podía decir que fueran paranormales ni mucho menos, llevando así la calma a ese hogar y a esas personas.

“No podíamos seguir viviendo así, hasta nuestro hijo tenía miedo de dormir solo y todas las noches se despertaba llorando. Fue una experiencia que nos superó”, decía la madre.

Vecinos del barrio comentan que la casa, reformada sobre una anterior, ya había estado cerrada durante mucho tiempo y que, según algunos testimonios, en el pasado no se había vivido allí nada anormal, que se sepa.

Tras semanas de investigación, y durante un tiempo de calma, el propietario volvió a llamar a los investigadores para decirles que “siguen ocurriendo cosas que nadie puede explicar”.

Los fenómenos parecen que se han reactivado si bien nadie tiene una explicación oportuna sobre esos hechos que, de ser más notables e ir a más, precisaría de una investigación más amplia. La pregunta es: ¿Qué haría usted si se viera en esta situación?

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