Batalla en la zona de Jaén contra Escipión "el africano".

Excavan en Jaén el escenario de la masacre ordenada por Escipión el Africano hace más de 2.200 años

Las investigaciones arqueológicas en el antiguo oppidum de Iliturgi buscan documentar con nuevas evidencias el asedio romano del año 206 a. C.

·

La provincia de Jaén vuelve a situarse en el centro de la investigación sobre la Segunda Guerra Púnica.

Un equipo de especialistas trabaja en la excavación del antiguo oppidum de Iliturgi, un enclave identificado con uno de los episodios más violentos del conflicto entre Roma y Cartago, donde las fuentes clásicas sitúan la destrucción de la ciudad por las tropas de Escipión el Africano tras un largo asedio.

Las intervenciones arqueológicas persiguen localizar nuevas evidencias materiales que permitan reconstruir cómo se desarrolló aquel ataque y comprobar sobre el terreno el alcance de un episodio que la historiografía considera determinante para consolidar el avance romano en la península Ibérica.

Los trabajos forman parte de una línea de investigación centrada en la arqueología del conflicto, una disciplina que combina excavaciones, estudios del terreno y análisis de restos militares para interpretar antiguos escenarios bélicos.

Escipión "el africano" y un asedio que marcó el futuro de Hispania

Las referencias conservadas por los autores clásicos describen la toma de Iliturgi como una acción de represalia encabezada por Escipión el Africano después de que la ciudad cambiara de bando durante la guerra.

Según esos relatos, la respuesta romana terminó con la destrucción del asentamiento y una masacre de sus habitantes, convirtiéndose en uno de los episodios más recordados del conflicto en Hispania.

Las investigaciones actuales intentan comprobar hasta qué punto esas narraciones encuentran respaldo en el registro arqueológico. Para ello se analizan estructuras defensivas, niveles de incendio, armamento y otros materiales que puedan asociarse al asalto sufrido por la ciudad a comienzos del siglo II antes de nuestra era.

Los especialistas recuerdan que el objetivo no consiste únicamente en confirmar los textos antiguos, sino en comprender cómo se produjo realmente el enfrentamiento y cuál fue su impacto sobre la población que habitaba el enclave.

Imperio Romano: la arqueología del conflicto aporta nuevas respuestas

Los estudios desarrollados durante los últimos años han convertido a Jaén en uno de los principales laboratorios europeos para el análisis de escenarios militares de la Antigüedad.

La experiencia adquirida previamente en la investigación del campo de batalla de Baecula, donde Escipión derrotó a Asdrúbal Barca en el año 208 a. C., ha servido para aplicar metodologías similares en Iliturgi.

Las campañas combinan prospecciones geofísicas, fotografía aérea, modelos digitales del terreno y excavaciones selectivas para localizar evidencias difíciles de identificar mediante métodos tradicionales.

Este enfoque ha permitido revisar antiguas interpretaciones sobre la ubicación y evolución del asentamiento, planteando nuevas hipótesis sobre la organización urbana y el desarrollo del asedio.

Los resultados también contribuyen a conocer mejor la presencia de tropas romanas y cartaginesas en el Alto Guadalquivir durante una etapa decisiva de la guerra que enfrentó a ambas potencias por el control del Mediterráneo occidental.

Jaén, un territorio clave y fundamental para comprender la guerra entre Roma y Cartago

La provincia jiennense concentra algunos de los yacimientos más relevantes para estudiar la presencia cartaginesa y la posterior conquista romana.

Además de Iliturgi, enclaves como Baecula o Cástulo han proporcionado abundante información sobre las campañas militares desarrolladas durante la Segunda Guerra Púnica.

Los investigadores consideran que la combinación de estos escenarios permite reconstruir con mayor precisión la evolución del conflicto en Hispania y entender el papel estratégico que desempeñó el valle del Guadalquivir en el enfrentamiento entre los ejércitos de Aníbal, Asdrúbal y Escipión.

La continuidad de las excavaciones podría aportar nuevas pruebas sobre uno de los episodios más sangrientos de la expansión romana en la península, un acontecimiento que sigue despertando el interés de arqueólogos e historiadores más de dos mil años después de que la ciudad desapareciera bajo el avance de las legiones romanas.

Ver más de Gente