Persona mirando virus y la Tierra rodeada de los mismos.
La presencia de los virus en nuestros días.

La OMS lanza una advertencia mundial: la próxima pandemia podría ser peor que el Covid

La OMS advierte de un riesgo creciente de otra gran pandemia: “El mundo no es hoy más seguro”

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La Organización Mundial de la Salud ha lanzado una nueva advertencia sobre la capacidad real de los países para responder a futuras emergencias sanitarias, en pleno 2026 y tras la emergencia sanitaria localizada del hantavirus.

El organismo considera que el escenario internacional es ahora más vulnerable que hace unos años y alerta de que una nueva pandemia podría tener consecuencias incluso más graves que las vividas con el Covid-19.

El aviso llega en plena Asamblea Mundial de la Salud celebrada en Ginebra, donde expertos y gobiernos han vuelto a poner el foco en la pérdida de preparación global frente a amenazas infecciosas.

El informe presentado por la Junta de Monitorización de la Preparación Global, vinculada a la OMS, sostiene que la comunidad internacional no ha consolidado muchas de las medidas que se impulsaron durante la pandemia de coronavirus.

Los expertos señalan que la financiación para vigilancia epidemiológica se ha reducido en varios países, que persisten las desigualdades sanitarias y que la cooperación internacional atraviesa un momento de debilidad política.

La OMS detecta más emergencias sanitarias que hace una década

Uno de los datos que más preocupa a los especialistas es el aumento de las alertas sanitarias registradas por la propia OMS. Según el organismo, en 2024 se notificaron casi el doble de emergencias de salud pública que en 2015.

El informe relaciona este incremento con varios factores: la expansión de enfermedades zoonóticas, el impacto del cambio climático, la presión humana sobre ecosistemas naturales y la elevada movilidad internacional.

La OMS mantiene actualmente bajo vigilancia una lista de virus considerados prioritarios por su potencial pandémico. Entre ellos figuran el ébola, el virus de Marburgo, el MERS, el Nipah o el Zika. También sigue presente la denominada “enfermedad X”, un término que hace referencia a un posible patógeno todavía desconocido capaz de provocar una crisis sanitaria internacional de gran alcance.

Los expertos recuerdan que la mayoría de las amenazas infecciosas surgen a partir de saltos de virus desde animales hacia humanos. Ese riesgo aumenta con la destrucción de hábitats, la intensificación agrícola y la alteración de ecosistemas. De forma paralela, la resistencia a antibióticos y la saturación de sistemas sanitarios añaden más presión sobre la capacidad de respuesta.

El desgaste político y la desigualdad preocupan a los expertos

La OMS considera especialmente preocupante el deterioro de la cooperación internacional en materia sanitaria. El informe habla de una creciente “fatiga de la equidad”, un concepto que describe la pérdida de compromiso político y financiero para garantizar un acceso igualitario a vacunas, tratamientos y sistemas de prevención.

Durante la pandemia de Covid-19, muchos países reforzaron sus capacidades de vigilancia y aceleraron inversiones científicas sin precedentes. Sin embargo, gran parte de ese impulso se ha ido diluyendo. Los autores del documento advierten de que la sensación de urgencia desapareció demasiado rápido y que numerosos programas estratégicos han perdido financiación.

Además, los organismos internacionales detectan un aumento de la desinformación sanitaria y una pérdida de confianza ciudadana hacia las instituciones públicas. Ese fenómeno preocupa especialmente porque dificulta la aplicación de medidas rápidas en caso de nuevas crisis epidémicas.

La OMS insiste en que la preparación frente a pandemias no puede depender únicamente de respuestas de emergencia. Reclama estructuras permanentes de vigilancia, laboratorios coordinados internacionalmente y mecanismos estables de financiación capaces de activarse desde el primer momento.

Los especialistas piden vigilancia constante y sistemas sólidos

Los científicos que participan en la evaluación de riesgos sanitarios sostienen que el objetivo no es generar alarma social, sino reforzar la prevención antes de que aparezca una nueva amenaza global. Varios investigadores recuerdan que los virus evolucionan constantemente y que siempre existe la posibilidad de que uno de ellos adquiera capacidad de transmisión masiva entre humanos.

La OMS defiende ahora un modelo basado en el enfoque “One Health”, que integra salud humana, animal y medioambiental como partes de un mismo sistema. El organismo considera que sin esa coordinación será difícil detectar con rapidez futuras amenazas infecciosas.

Entre tanto, los gobiernos negocian nuevas fórmulas de cooperación internacional para responder a futuras crisis sanitarias. La discusión vuelve a centrarse en un problema que ya quedó expuesto durante el Covid-19: cómo reaccionar con rapidez cuando la siguiente amenaza deje de ser una hipótesis y empiece a extenderse entre países.