La sorprendente historia de la Fontana di Trevi que millones de turistas desconocen
La Fontana di Trevi mantiene intacto su atractivo tres siglos después de su diseño y sigue siendo uno de los grandes símbolos de Roma
Pocas imágenes identifican tanto a Roma como la Fontana di Trevi. Situada en la Piazza di Trevi, en pleno centro histórico de Roma, de la capital italiana, esta fuente monumental continúa siendo uno de los lugares más visitados del país y un referente artístico europeo.
Su historia, relacionada al antiguo Aqua Virgo y al proyecto impulsado por el arquitecto Nicola Salvi, explica por qué sigue despertando el interés de viajeros y especialistas casi tres siglos después del inicio de su construcción.
Un proyecto monumental levantado sobre un antiguo acueducto
La fuente ocupa el punto donde finalizaba el Aqua Virgo, uno de los acueductos construidos durante la antigua Roma para abastecer de agua a la ciudad. Su ubicación responde precisamente a ese origen histórico y al cruce de tres calles que dio nombre al lugar, conocido tradicionalmente como "tre vie".
La construcción de la Fontana di Trevi comenzó en 1732 siguiendo el diseño de Nicola Salvi. Tras la muerte del arquitecto, la obra fue completada bajo la dirección de Giuseppe Pannini y quedó terminada en 1762.
El resultado fue una composición monumental integrada en la fachada del Palazzo Poli, donde arquitectura y escultura forman un único conjunto visual.
Con más de 49 metros de anchura y 26 metros de altura, está considerada la mayor fuente barroca de Roma y una de las más reconocibles del mundo.
Su estructura fue realizada principalmente con travertino romano y mármol de Carrara, materiales habituales en algunas de las grandes construcciones italianas del siglo XVIII.
Fontana de Trevi: un conjunto escultórico cargado de simbolismo
La iconografía de la Fontana di Trevi gira alrededor del agua y del dominio del mar. En el centro aparece la figura de Océano sobre un carro con forma de concha, acompañado por tritones que conducen dos hipocampos con actitudes diferentes.
Uno de ellos se muestra sereno mientras el otro aparece agitado, una representación que tradicionalmente se interpreta como las dos caras del mar: la calma y la fuerza de la naturaleza.
A ambos lados del conjunto principal se encuentran las alegorías de la Abundancia y la Salubridad, mientras que los relieves superiores recuerdan el origen del acueducto que abastecía de agua a esta zona de Roma desde la época del emperador Augusto.
Todo el programa artístico fue concebido para transmitir la importancia del agua como elemento esencial para la ciudad y como símbolo de prosperidad.
La integración entre la fachada del Palazzo Poli, las esculturas y la lámina de agua convierte el espacio en una escenografía barroca de grandes dimensiones, diseñada para ser contemplada desde la plaza situada frente al monumento.
La tradición de lanzar monedas mantiene viva su fama internacional
Más allá de su valor artístico, la Fontana di Trevi se ha convertido en uno de los principales reclamos turísticos de Italia gracias a una tradición conocida en todo el mundo: lanzar una moneda al agua de espaldas a la fuente como símbolo del deseo de regresar algún día a Roma.
Si bien el origen exacto de esta costumbre no está plenamente documentado, la práctica forma parte desde hace décadas de la experiencia de millones de visitantes.
La fuente también ha reforzado su proyección internacional gracias a su presencia en el cine y la cultura popular. Producciones como La Dolce Vita de Federico Fellini contribuyeron a convertirla en un icono reconocible incluso para quienes nunca han visitado la capital italiana.
Tras la restauración finalizada en 2015, el monumento recuperó el aspecto original de sus materiales y continúa siendo uno de los puntos más fotografiados de Roma.
Su mezcla importante de patrimonio histórico, arquitectura y tradición popular mantiene intacto el atractivo de un lugar que sigue ocupando un lugar destacado entre los grandes símbolos culturales de Europa.