Diseccionando una ‘Spirit Box’: como funciona y su utilidad en la investigación paranormal

Reconozco que la tecnología e innovaciones tecnológicas están revolucionando no sólo el mercado de las comunicaciones sino también el terreno de la investigación paranormal. Nuevos aparatos surgen a diario y no todos tienen porque convencer o tener una funcionalidad definitoria en una investigación.

El caso de la ‘Caja de espíritus’ o ‘Spirit Box’ es una de ella, uno de esos aparatos que a mí, particularmente, no me convencía -y sigo con dudas-, pero que poco a poco hizo que variara de opinión. No lo considero un elemento esencial en las investigaciones, sólo un apoyo, un complemento más que no debe jamás sustituir la verdadera investigación y su esencia.

Ir a investigar a un lugar presuntamente encantado es algo más que llegar hacer una serie de fotos, probar la ‘Spirit Box’ y dar por concluida la misma, eso es poco serio; una investigación es volver una y otra vez a un lugar y tratar de buscar, y captar, el fenómeno paranormal en sus muchas variantes, incluso cuando no suceda nada significativo.

Electrónica y dudas

Consciente de las dudas que me presentaba esta máquina, que no deja de ser una radio en ‘escaneo’ constante de emisoras -sin detenerse en ninguna- y que facilitaría -dicen los que practican con ella y experimentan- una comunicación bilateral con ‘el otro lado’, para ello también aprovecharía el ruido blanco como portadora -una especie de soporte sobre el que dejar su huella sonora-, todo ello tratando de explicarlo de forma muy accesible y para todos los públicos sin recurrir a tecnicismo o impartir una cátedra de conocimiento inasequible.

Debido a ello mis reservas: no dejaba de ser una radio que recibía la señal de mil y una emisoras e interferencias y que saltaba cada tiempo predeterminado.

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Pero sometiéndola a ensayo me sorprendí cuando mis compañeros José David Flores (un auténtico experto en su uso) y Jesús García (Psicólogo y con grandes conocimientos en Parapsicología) lograban encadenar hasta 16 respuestas coherentes con la ‘Spirit Box’ más allá de un simple SI o un NO.

Las posibilidades de ello estaban en 1 contra casi 400 billones en función de la complejidad de las respuestas. Aquí había algo más que suerte, el azar no tenía nada que ver.

Y para llevar a cabo el experimento se realizó una doble prueba, la ‘Spirit Box’ sería introducida en una cámara de vacío conectada -mediante cable- a una grabadora, esta cámara de vacío a su vez sería ‘envuelta’ por una jaula de Faraday. La jaula tiene una función de anular el efecto del campo electromagnético en el interior de un conductor en equilibrio, se anula el efecto de los campos externos con lo cual la ‘Spirit Box’ no podía recibir señal externa. La cámara de vacío aumentaba el efecto aún más pues en el vacío no hay propagación de ondas acústicas.

Experimentación con la máquina

Y comenzó la experiencia. Se realizaron varias preguntas dejando 8 un tiempo prudencial de margen de respuesta. Pensando que no habría contestación procedemos a revisar el audio, la conclusión impresionante: aun en condiciones extremas de grabación se obtuvieron respuestas:

1º.-¿Hay alguien aquí? Respuesta: Si.

2º.-¿Como te llamas? Respuesta: Solo.

3º.-¿Puedes decir el nombre de uno de nosotros? Respuesta: David.

4º.-¿Te molestamos? Respuesta: No.

5º.-¿Qué quieres? Respuesta: Paz.

6º.-¿Cómo te podemos ayudar? Respuesta: No podeis.

7º.-¿Quieres que nos vayamos? Respuesta: Manuel

De una serie de 8 preguntas (a las que se le otorgó un tiempo prudencial de respuesta)  sólo una quedó sin respuesta. No se a qué fenómeno obedece la captación de este tipo de sonidos pero si que hay algo en ello que no sabemos explicar.

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Un análisis a esta máquina debe hacer siempre un experto en electrónica, nunca un aficionado ni nadie que no sepa o no esté titulado. No se pueden pedir respuestas inmediatas ni saltarse la metodología de trabajo con esta máquina basada en el principio de transradio, no es cuestión de una hora sino de años y décadas de experimentación allá donde -todos coincidiremos, espero- que la experiencia, el conocimiento y la objetividad es absolutamente necesario reincidiendo que una investigación no sólo se puede apoyar en ello.