La petición para mantener las conexiones de la línea 2 de Cádiz supera el medio millar de firmas en a penas 12 horas
La recogida impulsada por Manuel Pérez Fabra reclama al Ayuntamiento que revise los cambios antes de adjudicar el nuevo servicio de autobuses
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Más de medio millar de firmas en poco más de un día. La recogida puesta en marcha para reclamar que se mantengan las conexiones de la actual línea 2 de los autobuses urbanos de Cádiz ha superado ya las 500 adhesiones pocas horas después de comenzar.
La iniciativa, impulsada por Manuel Pérez Fabra bajo el lema "Defendamos la línea 2: Cádiz y la UCA necesitan estar conectadas", pide al Ayuntamiento que revise los cambios contemplados en el futuro servicio antes de su adjudicación.
La petición comenzó a circular después de que se conocieran con mayor detalle los recorridos incluidos en el pliego del nuevo contrato. Desde entonces, la respuesta ha sido rápida y la campaña ha rebasado el medio millar de apoyos en apenas 24 horas.
La movilización no cuestiona la renovación de la flota ni la mejora de las frecuencias previstas. Su principal reivindicación es que la reorganización del servicio no suponga perder conexiones directas que actualmente utilizan vecinos, estudiantes y trabajadores de distintas zonas de Cádiz.
La petición comenzó a circular después de que durante la tarde del 20 de agosto se conocieran con mayor detalle los recorridos incluidos en el pliego del nuevo contrato. Desde entonces, la respuesta ha sido rápida y la campaña ha rebasado el medio millar de apoyos antes de cumplirse las primeras 24 horas.
Las personas que quieran sumarse pueden apoyar la petición a través de Change.org.
La unión de las líneas 2 y 3, en el origen del rechazo
El motivo de la recogida de firmas es uno de los principales cambios contemplados en el futuro mapa de autobuses de Cádiz. Las actuales líneas 2 y 3 se fusionarán en una nueva línea 2 con un recorrido diferente.
La nueva línea conectará Puntales, Loreto y otras zonas de extramuros con la plaza de España, pero dejará de realizar el actual recorrido de la línea 2 por el Campo del Sur. De esta forma, desaparecerán algunas conexiones directas y determinados desplazamientos que ahora pueden realizarse utilizando un único autobús requerirán un trasbordo.
La campaña señala especialmente las consecuencias para quienes viven en el entorno de la Avenida de la Sanidad Pública, Segunda Aguada, la trasera del Hospital Puerta del Mar, La Laguna, San Severiano, Tolosa Latour y otras zonas de extramuros.
Sus promotores recuerdan que se trata de zonas densamente pobladas desde las que diariamente se producen desplazamientos hacia el centro, centros de trabajo, hospitales, comercios, servicios y facultades de la Universidad de Cádiz.
La petición resume su posición bajo una premisa: "Mejorar el autobús, sí. Perder conexiones, no". La iniciativa defiende expresamente la modernización del transporte público y apuesta por más autobuses, mejores frecuencias, vehículos más sostenibles y un servicio de mayor calidad.
El desacuerdo aparece cuando esas mejoras implican eliminar conexiones que actualmente se realizan de forma directa. Según argumenta la campaña, una mayor frecuencia de paso no compensa necesariamente la pérdida de una conexión directa y la obligación de realizar un trasbordo para llegar al mismo destino.
Por ello, reclama que la planificación del transporte público no se mida únicamente por el número de vehículos o sus frecuencias, sino también por los recorridos, las paradas y las conexiones que permiten realizar a los usuarios.
Buena parte de la reivindicación se centra en la Universidad de Cádiz. La campaña recuerda que estudiantes, profesores, investigadores y personal técnico, de gestión, administración y servicios utilizan el transporte público para acudir diariamente a sus centros de estudio y trabajo.
El cambio previsto puede implicar para parte de estos usuarios mayores tiempos de desplazamiento, recorridos adicionales a pie y la necesidad de realizar trasbordos, una situación que afecta especialmente a quienes no disponen de vehículo privado.
La iniciativa sostiene que garantizar una buena conexión con los centros de la UCA no supone conceder un privilegio a la Universidad, sino tener en cuenta uno de los principales focos de movilidad diaria de Cádiz.
El rechazo también ha llegado desde el movimiento vecinal
La recogida de firmas se suma al malestar expresado por la Asociación de Vecinos de Segunda Aguada, que también ha pedido al Ayuntamiento que reconsidere el nuevo diseño de la línea 2. La entidad critica que no se haya contado suficientemente con las asociaciones vecinales para definir unos cambios que afectarán directamente a la movilidad cotidiana de los barrios.
Entre sus principales preocupaciones está la pérdida de conexiones directas desde esta zona de extramuros con puntos como la Universidad, la Alameda o el Parque Genovés. La asociación advierte especialmente de las consecuencias para los estudiantes que utilizan actualmente la línea 2 para desplazarse hasta el entorno universitario y que, con el nuevo recorrido, tendrán que recurrir al trasbordo.
La entidad vecinal reclama que se mantenga el recorrido actual de la línea 2 y que la mejora del servicio se apoye en el aumento de la flota y de las frecuencias, sin eliminar conexiones que ya utilizan los vecinos.
Seis peticiones al Ayuntamiento de Cádiz
La recogida de firmas plantea seis reivindicaciones concretas. La primera es que el Ayuntamiento revise las modificaciones previstas para las líneas 2 y 3 antes de la adjudicación definitiva del nuevo servicio.
También pide garantizar conexiones directas, eficaces y frecuentes entre los barrios afectados y los principales puntos de la ciudad, además de mantener una conexión adecuada con la Universidad de Cádiz para estudiantes y trabajadores.
La campaña solicita igualmente que se analice específicamente el impacto de los cambios sobre los vecinos de la Avenida de la Sanidad Pública, Segunda Aguada, el entorno de la trasera del Hospital, La Laguna, San Severiano, Tolosa Latour y las zonas próximas.
Entre las reivindicaciones figura también que cualquier modificación de las líneas esté acompañada de un estudio real de movilidad que tenga en cuenta a vecinos y comunidad universitaria y que se escuche a las asociaciones vecinales, a la Universidad de Cádiz y a los usuarios del transporte público antes de adoptar definitivamente los cambios.
La recogida de firmas llega cuando el futuro contrato de autobuses se encuentra todavía en fase de licitación. El pliego fue aprobado por el Pleno municipal el pasado 29 de julio y las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta las 10.00 horas del 2 de octubre.
El contrato tendrá una duración de 12 años y contempla una inversión total de 212 millones de euros. Entre las principales mejoras previstas están el aumento de la flota de 48 a 60 autobuses, la renovación completa de los vehículos, mejores frecuencias, dos nuevas líneas circulares y un incremento del 25% de las horas de servicio.
Es precisamente en esta fase del procedimiento cuando la iniciativa impulsada por Manuel Pérez Fabra pretende que el Ayuntamiento reconsidere los cambios de recorrido. La petición, que ha superado el medio millar de firmas en menos de un día, reivindica que la modernización del transporte urbano no se traduzca en la pérdida de conexiones directas para los barrios y la comunidad universitaria.