Correo electrónico con la falsa multa de la DGT.
Falsa comunicación de multa de la DGT.

Asescon alerta de la nueva estafa que suplanta a la DGT: como intentan que pagues una multa que no existe

La Asociación Española de Consumidores advierte de un aumento de mensajes fraudulentos que buscan obtener datos personales mediante el pago de supuestas sanciones de tráfico

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La Asociación Española de Consumidores ha alertado de una reactivación significativa de las estafas que utilizan el nombre de la Dirección General de Tráfico (DGT) para engañar a los ciudadanos.

Según ha informado la organización, en las últimas semanas se ha detectado un aumento de correos electrónicos que notifican supuestas multas de tráfico pendientes de pago y que incluyen enlaces para realizar un abono inmediato.

El objetivo de estos mensajes no es cobrar una sanción real, sino obtener datos personales y bancarios de las víctimas mediante técnicas de suplantación de identidad.

La asociación señala que numerosos consumidores han trasladado avisos sobre la recepción de estas comunicaciones, que presentan una apariencia similar a la de una notificación oficial.

Asescon explica cómo funciona el fraude que utiliza falsas multas de tráfico

El mecanismo empleado por los ciberdelincuentes se basa en generar una sensación de urgencia. Los correos informan al destinatario de una presunta multa por estacionamiento indebido que, supuestamente, no ha sido abonada dentro del plazo establecido.

En los mensajes se indica que la sanción inicial, fijada en 100 euros, habría aumentado hasta los 200 euros debido al retraso en el pago. A continuación, se facilita un enlace que permite, supuestamente, regularizar la situación y evitar nuevas penalizaciones económicas.

La Asociación Española de Consumidores recuerda que esta información es falsa y que la finalidad real del enlace es capturar datos personales, contraseñas o información bancaria.

En algunos casos, los usuarios pueden ser redirigidos a páginas web que imitan la imagen corporativa de organismos oficiales para aumentar la credibilidad del engaño.

Los expertos en consumo advierten de que este tipo de campañas suelen intensificarse de forma periódica y aprovechan el desconocimiento de muchos ciudadanos sobre los procedimientos oficiales de notificación de sanciones.

Cuáles son los canales oficiales de comunicación de la DGT

Uno de los aspectos que más destaca la organización es que la DGT no comunica sanciones mediante correos electrónicos ordinarios con enlaces para realizar pagos inmediatos. Las multas se notifican a través de los canales legalmente establecidos.

En primer lugar, las sanciones pueden llegar mediante notificación postal al domicilio del titular del vehículo. Además, aquellos conductores que estén dados de alta en los sistemas telemáticos de la administración pueden recibir las comunicaciones a través de las plataformas oficiales de notificaciones electrónicas, siempre con los mecanismos de identificación y seguridad correspondientes.

Por este motivo, la asociación recomienda desconfiar de cualquier mensaje que solicite pagos urgentes, facilite enlaces externos o reclame datos personales sin las garantías habituales de la administración pública.

También aconseja no abrir enlaces sospechosos, no descargar archivos adjuntos procedentes de remitentes desconocidos y verificar cualquier comunicación directamente a través de los canales oficiales.

Piden más vigilancia y campañas de educación digital

Ante el incremento de estos intentos de fraude, la Asociación Española de Consumidores ha solicitado a las autoridades un seguimiento más intenso de las actividades delictivas relacionadas con esta modalidad de estafa. La organización considera especialmente preocupante la utilización de la imagen y el nombre de organismos públicos para generar confianza entre los ciudadanos.

Además, reclama el desarrollo de campañas informativas que permitan mejorar la educación digital de la población y facilitar la detección de este tipo de engaños.

El objetivo es reducir el número de personas afectadas por unas prácticas que continúan evolucionando y que aprovechan la creciente dependencia de las comunicaciones electrónicas.

La entidad insiste en que cualquier multa legítima deberá llegar por los cauces oficiales establecidos y recuerda que la prudencia sigue siendo la principal herramienta para evitar caer en este tipo de fraudes que buscan aprovechar el temor a posibles sanciones económicas.