
Diez consejos clave para sobrevivir a la cuesta de septiembre
La Asociación Española de Consumidores ha presentado un decálogo de recomendaciones que tiene como objetivo poder aliviar la presión financiera en las familias

Septiembre marca para muchos hogares españoles el inicio de un periodo que es complicado en materia económica. Tras las vacaciones, los gastos relacionados al regreso de la rutina y, en especial, el comienzo del curso escolar, hacen que la llamada “cuesta de septiembre” sea un desafío anual.
Consciente de esta situación, la Asociación Española de Consumidores ha presentado un decálogo de recomendaciones que tiene como objetivo poder aliviar la presión financiera que experimentan las familias en estas semanas.
Los expertos en consumo suelen identificar dos momentos clave en el calendario en los que las familias sienten un mayor desequilibrio en su economía como es la llamada “cuesta de enero” y la “cuesta de septiembre”.
En el primer caso, el motivo principal son los gastos extraordinarios vienen derivados de las fiestas navideñas. En el segundo, entran en juego no solo el regreso a la rutina laboral tras el verano, tiene una repercusión importante los elevados costes que supone el arranque del curso escolar como es el necesario material, uniformes, libros de texto, actividades extraescolares y transporte.
En este contexto, la Asociación Española de Consumidores subraya la importancia de poder planificar y adoptar hábitos responsables de consumo. Su propuesta se materializa en un decálogo que trata de convertirse en guía práctica para miles de familias que atraviesan este reto económico.
Un decálogo para reforzar la economía familiar
El primer punto del decálogo hace hincapié en la correcta planificación económica. Es necesario poder elaborar un presupuesto realista, que contemple tanto los gastos fijos como los variables, es básico para mantener el equilibrio financiero. Unido a ello, el organismo aconseja analizar críticamente los gastos y eliminar aquellos que no sean estrictamente necesarios.
Otro aspecto básico es la gestión responsable de los suministros domésticos. Reducir el consumo de electricidad, gas o agua puede suponer un importante ahorro a final de mes.
En el terreno de las compras, el consejo es muy claro y es pagar en efectivo en lugar de con tarjeta de crédito, ya que de esta forma se controla mejor el gasto y se evitan deudas que son innecesarias.
La asociación también alerta contra la influencia de la publicidad y el consumo que se hace impulsivamente. En su lugar, sugiere apostar por productos realmente necesarios y que supongan un verdadero ahorro, real.
Planificar la cesta de la compra en función del presupuesto familiar coherente y comparar precios son prácticas recomendadas para evitar sorpresas en el bolsillo.
El entorno digital también puede jugar un papel importante pues en la red, en internet, se ofrecen múltiples plataformas con descuentos y promociones, lo que convierte la compra en línea en una opción atractiva para muchas familias. No obstante la asociación insiste en hacerlo siempre con criterio y seguridad.
El decálogo no se limita únicamente a consejos prácticos en materia de ahorro, sino que pone el acento en la educación financiera dentro del hogar. Implicar a todos los miembros de la familia, también los niños, en la importancia de administrar bien los recursos económicos es una forma de fomentar una mayor conciencia colectiva.
Igualmente se visualizaban los logros de ahorro semana a semana o mes a mes puede servir de estímulo para mantener estos hábitos en el futuro.
El mensaje de la Asociación Española de Consumidores indica que con organización, disciplina y compromiso familiar, la temida “cuesta de septiembre” puede afrontarse con mayor tranquilidad y sin que el bolsillo sufra más de lo necesario.