El dato que sorprende a miles de conductores: asegurar un coche eléctrico sale un 36% más caro, según la OCU
Asegurar un coche eléctrico cuesta un 36% más que uno de gasolina, según un estudio de la OCU
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Contratar un seguro para un coche eléctrico sigue siendo más caro que hacerlo para un vehículo de gasolina.
Así lo refleja un estudio elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha analizado pólizas de nueve aseguradoras y concluye que los propietarios de modelos eléctricos pagan, de media, un 36% más por una cobertura a todo riesgo que quienes conducen vehículos de combustión.
El informe pone cifras a una realidad que muchos conductores ya perciben al solicitar presupuestos: el tipo de motorización influye en el precio final de la póliza.
No obstante, también advierte de que la elección de la compañía puede marcar diferencias todavía mayores, con variaciones de hasta 2.400 euros para coberturas similares.
El coste de las baterías explica gran parte del sobreprecio
La OCU atribuye este encarecimiento, principalmente, al elevado coste que supone reparar o sustituir la batería tras un accidente. En un coche eléctrico con gran autonomía, reemplazar este componente puede alcanzar los 15.000 euros, una cifra que las aseguradoras incorporan a sus cálculos de riesgo.
Cuando la batería resulta dañada, algunas compañías optan por declarar el vehículo siniestro total en lugar de asumir una reparación especialmente costosa. En esos casos, el propietario recibe la indemnización correspondiente al valor venal del automóvil, es decir, el valor de mercado que tiene el vehículo en ese momento.
El estudio también detecta un incremento de precio en los híbridos no enchufables. Según la organización de consumidores, asegurar este tipo de vehículos cuesta aproximadamente un 20% más que hacerlo con un modelo de gasolina.
La diferencia llama la atención porque el coste de sustitución de sus baterías es considerablemente menor, en torno a 2.500 euros, lo que apunta a que podrían intervenir otros criterios comerciales o de evaluación del riesgo.
Ante esta situación, la OCU recomienda revisar las condiciones de renovación del seguro y solicitar información clara sobre la indemnización máxima prevista en caso de siniestro total, especialmente cuando el vehículo va perdiendo valor con el paso de los años.
Cuánto cuesta asegurar cada tipo de vehículo
Para realizar la comparativa, la OCU utilizó el perfil de un conductor de 60 años residente en Madrid, sin historial de siniestros recientes. A partir de ese supuesto, analizó pólizas a todo riesgo para cuatro modelos con características equivalentes pero distintas tecnologías de propulsión.
Los vehículos seleccionados fueron un Tesla Model 3 como representante del segmento eléctrico; un Toyota C-HR en la categoría híbrida; un BYD Seal U DM-i entre los híbridos enchufables; y un Hyundai Tucson con motor de gasolina.
Los resultados muestran una clasificación clara. Los coches de gasolina continúan siendo la alternativa más económica, con primas que oscilan entre 544 y 2.482 euros.
Los híbridos presentan un coste medio superior en torno al 20%, mientras que los eléctricos se sitúan como la opción más cara, con pólizas que pueden alcanzar los 2.934 euros.
No obstante, el informe insiste en que el motor no es el único factor determinante. La política comercial de cada aseguradora, el nivel de coberturas contratado o la valoración del riesgo individual también influyen en el importe final.
Comparar ofertas sigue siendo la principal vía de ahorro
La mayor diferencia económica detectada por la OCU no depende tanto del vehículo elegido como de la aseguradora contratada. Para un mismo modelo, las divergencias entre compañías pueden superar los 2.400 euros aun ofreciendo coberturas similares.
Por ello, la organización aconseja solicitar varios presupuestos antes de formalizar una póliza y revisar periódicamente las condiciones del seguro.
En el caso de vehículos con varios años de antigüedad y un valor venal reducido, considera razonable valorar el paso a un seguro a terceros ampliado.
Esta modalidad puede incluir garantías como lunas, incendio, robo y defensa jurídica suficiente para la libre elección de profesionales en caso de conflicto.
La recomendación busca ajustar el coste de la protección al valor real del automóvil y evitar que el propietario mantenga coberturas cuyo coste ya no resulte proporcional al valor del vehículo asegurado.