Ensaladas frescas en verano, la OCU analiza las preparadas del supermercado: este es el resultado
El análisis de nueve ensaladas César y siete de pasta detecta hasta 15 aditivos en un solo producto y señala problemas de grasas, sal, etiquetado y calidad nutricional.
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Elegir una ensalada preparada en el supermercado puede parecer una forma sencilla de resolver una comida sin renunciar a una opción equilibrada. Sin embargo, el análisis realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) obliga a mirar con más atención la etiqueta.
La organización examinó 16 ensaladas preparadas, nueve de tipo César y siete de pasta, y siete suspendieron su Escala Saludable. Las nueve restantes se quedaron en una valoración aceptable.
Hasta 15 aditivos en una sola ensalada
Uno de los aspectos que más penaliza a estos productos es su composición. Según los resultados publicados por la OCU, una ensalada puede llegar a reunir hasta 15 aditivos diferentes entre la salsa y los distintos ingredientes incluidos en el envase.
El pollo utilizado en algunas variedades César es uno de los componentes donde la organización encuentra un mayor grado de procesamiento.
Las diferencias entre las dos categorías estudiadas también aparecen al revisar sus valores nutricionales. Las ensaladas de pasta aportan una media de 183 kilocalorías por cada 100 gramos, frente a las 163 kilocalorías de las César.
La situación cambia al observar la grasa y la sal. Las César alcanzan de media un 11% de grasa y un 1,1% de sal. En las de pasta, esos valores bajan al 9% y al 0,6%, respectivamente. No basta, por tanto, con fijarse en las calorías para comparar dos productos que a primera vista pueden parecer similares.
La OCU señala un problema que está en la etiqueta
El análisis también cuestiona la forma en la que el consumidor recibe la información nutricional. Los datos aparecen expresados por cada 100 gramos, mientras que los envases estudiados tienen entre 205 y 325 gramos y están concebidos habitualmente para consumirse enteros.
A esto se añade otro detalle relevante: el etiquetado no separa el aporte nutricional de la salsa del correspondiente al resto de la ensalada. Al encontrarse el aliño en un recipiente independiente dentro del propio envase, conocer sus valores por separado permitiría al comprador saber qué efecto tiene incorporarlo por completo o utilizar solamente una parte.
La evaluación tampoco se limitó a revisar ingredientes y composición. Un grupo de cocineros participó en una prueba de degustación y aproximadamente una de cada tres ensaladas obtuvo malos resultados.
Entre los defectos más frecuentes aparecieron una acidez excesiva en las salsas, un aspecto considerado demasiado industrial y una cantidad insuficiente de determinados ingredientes.
Tres opciones destacan por su relación entre calidad y precio
Dentro de un resultado general discreto, la OCU sí identifica productos que sobresalen por su relación calidad-precio y su comportamiento en la degustación. Entre las César aparecen Daylicious, comercializada por Aldi, con un precio de 2,49 euros por envase en el momento del análisis, y Alipende, de Ahorramás, por 2,65 euros.
Entre las ensaladas de pasta destaca Daylicious Completa Roma, también de Aldi, con un precio registrado de 2,85 euros.
El estudio aporta además un dato importante desde el punto de vista de la seguridad alimentaria: las muestras analizadas no presentaron Salmonella, Listeria ni E. coli.
Sí se localizaron otras bacterias capaces de acelerar el deterioro después de abrir el envase, por lo que la organización recomienda mantener estos productos correctamente refrigerados y respetar su fecha de caducidad.
La OCU advierte, además, de que estas ensaladas no suelen tener por sí mismas el tamaño ni el aporte energético suficiente para constituir una comida completa.
Su recomendación es complementarlas con otros alimentos para conseguir un menú más equilibrado, en lugar de asumir que cualquier producto vendido bajo la denominación de ensalada constituye automáticamente una comida nutricionalmente completa.