El sorprendente ‘huevo de Nubia’ y la equivocada cronología oficial de la Historia de Egipto

/La Historia de Egipto es, sin dudas, una de las que más misterios encierra y que más fascinación provoca, tanto que la cronología oficial presente, en ocasiones, descuadres insalvables a la vez que nos lleva a pensar, nuevamente, que la Historia habría que rescribirla.

A Egipto su cultura, su civilización, se la suele datar en un tiempo que, posiblemente, esté equivocado tal y como demuestran los desajustes en el Canon de Turín, en Italia y que es un papiro el cual nuestra un listado en el que están presentes los reyes egipcios y que se remonta tan a tiempos pretéritos que es tenido casi por una leyenda, por una quimera.

En Canon de Turín fue descubierto por Bernardino Drovetti en el año 1822 en Tebas, ciudad que tuvo una gran importancia bajo el reinado de los faraones. Fue Champollion el que participa activamente en su traducción, pues está escrito es hierático, y sería de un texto contemporáneo al faraón Ramsés II, hacia el siglo XII o XIII a.C., estando compuesto por 160 fragmentos (once hojas).

Llama la atención una pre-dinastía que sería la de los llamados “Shemsu Hor”, semidioses que habrían sido los primeros gobernantes del país de las arenas eternas hace 11.000 años, antes que el faraón Menes hace 5.000 años según la cronología oficial. Los “Shemsu Hor” eran mitad hombres y mitad dioses- y su traducción correcta es: “compañeros de Horus”.

Curiosamente Manetón, en el 240 a.C., habla implícitamente de los “Shemsu Hor” cómo la primera Dinastía antes que Menes y ratifica que eran una especie de semidioses, para remontarse tan atrás en el tiempo del Egipto milenario accedió a los documentos del Templo de On, en Heliópolis, siendo un encargo del faraón Ptolomeo II Filadelfo interesado en que se escribiera la Historia de Egipto.

Pero lo más sorprendente de esta cronología heterodoxa la aportaría, como “prueba” un huevo de avestruz, un huevo que se encuentra en el museo de Nubia y que fue descubierto en 1907 por el arqueólogo Cecil Mallaby Firth en la tumba 96 del cementerio 102 al sur de Egipto, en Nubia.

El huevo es tan sorprendente como desconcertante pues muestra como fue pintado de una forma singular pues en una cara aparecen plantas y motivos naturales siendo su opuesta a realmente interesante: el río Nilo y la silueta de las tres pirámides de Giza.

¿Qué tiene de particular?
La importancia radica en que la antigüedad de los restos hallados en la tumba 96 nos llevan a la cultura Nagada, es decir: entre 6.000 y 8.000 años atrás. Entonces viene la pregunta: ¿Cómo pueden estar representadas las pirámides en ese huevo de 6.000 a 8.000 años si las pirámides son -teóricamente- del 2.600 a.C. aproximadamente?

Pregunta incómoda para la Historia oficial que a tenor de lo representado en este huevo de avestruz debería replantear rescribir la Historia.