El Rocío Chico vive una edición histórica: la Virgen del Rocío vuelve a Almonte siete años después
La celebración del voto que Almonte mantiene desde 1813 coincide este año con la Venida de la Blanca Paloma, que recorre unos 15 kilómetros desde El Rocío y permanecerá nueve meses en el pueblo
El Rocío Chico, una de las celebraciones más esperadas (junto con la romería) y arraigadas de Almonte, ha vivido en 2026 una edición excepcional. A la renovación del voto que el pueblo mantiene desde hace más de dos siglos se ha sumado la Venida de la Virgen del Rocío, el traslado que se celebra cada siete años desde la aldea de El Rocío hasta el municipio onubense.
La imagen inició este pasado miércoles 19 de agosto el camino hacia Almonte, donde permanecerá durante los próximos nueve meses en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.
El Rocío Chico: un voto que Almonte mantiene desde 1813
El origen del Rocío Chico se remonta a la ocupación francesa. El 17 de agosto de 1810, un grupo de almonteños asaltó el cuartel instalado por las tropas napoleónicas en la localidad y dio muerte al capitán Pierre Douseau y a cinco soldados.
Como respuesta, se dispuso el envío desde Sevilla de 800 infantes con la intención de castigar a la población, según recoge la historia conservada por la Hermandad Matriz. Aquellas tropas finalmente no llegaron a Almonte.
Tres años después, el 16 de agosto de 1813, Ayuntamiento, Clero y Hermandad Matriz formalizaron un voto de acción de gracias que comprometía también a las generaciones futuras. Desde entonces, cada 19 de agosto los almonteños renuevan esa promesa en El Rocío.
Los cultos de 2026 comenzaron con el triduo preparatorio celebrado los días 16, 17 y 18 de agosto. A medianoche del día 18 tuvo lugar el Santo Rosario por su itinerario tradicional y, en la mañana del miércoles 19, el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, presidió la Solemne Función del Voto. Tras la eucaristía se celebró la Procesión Eucarística.
La Virgen del Rocío emprende el camino hacia Almonte
La gran particularidad de este año llegó después de los cultos. La Virgen del Rocío, vestida con sus galas de Pastora, inició su Venida a Almonte, poniendo fin a siete años de espera para un traslado que discurre por el histórico Camino de Los Llanos. La distancia entre la aldea y el pueblo ronda los 15 kilómetros.
La salida no tenía una hora previamente establecida por la Hermandad Matriz. Finalmente, el salto de la reja se produjo a las 15.26 horas del miércoles, dando comienzo al traslado a hombros de los almonteños.
Uno de los momentos más reconocibles llega al atardecer, cuando la imagen es protegida con el tradicional pañito y el guardapolvo para atravesar los caminos de arena. Al amanecer, estas protecciones se retiran en el Alto del Molinillo, en el Chaparral, ya a las puertas de Almonte.
Nueve meses que cambiarán el calendario rociero
La llegada abre una etapa distinta para la localidad. La Virgen permanecerá durante nueve meses en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y buena parte de la actividad devocional que habitualmente tiene como referencia el Santuario se trasladará durante este periodo a Almonte.
La Venida de 2026 está además vinculada a la celebración de un Año Jubilar Rociero. El acto de apertura tuvo lugar el pasado 15 de agosto, antes del comienzo del triduo del Rocío Chico.
Así, dos tradiciones distintas han quedado unidas en el calendario de este agosto: el Rocío Chico, que cada año recuerda el voto de 1813, y una Venida que solo se produce cada siete años y que vuelve a situar a Almonte en el centro de la vida rociera durante los próximos meses.