Las profecías del futuro

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Son muchas las profecías que, a lo largo de los siglos, se han ido esbozando sobre el futuro de la Humanidad y del planeta Tierra, pero en todos los casos jamás se produjo esa debacle total, afortunadamente.

Entre las profecías más mencionadas encontramos el temido Efecto 2000, aquel que iba a colapsar al mundo y que dejaría un caos informático en la Humanidad, casi un punto sin retorno informático. Pero llegó el famoso el “2k” y todo siguió sumido en la normalidad, muchos ordenadores cambiaron sin problemas de 1999 a 2000 y la vida siguió su curso y la tecnología no frenó la evolución de esta Humanidad. La hecatombe cibernética no se produjo y la ficción se quedó en eso: pura ficción.

Para el año 2000 se fijó también la caída de un meteorito que estaba llamado a devastar la Tierra, el propio diseñador Paco Rabanne -que decía haber estudiado las profecías de Nostradamus– dijo que esas señales le llevaban a pensar que el año 2000 sería el escenario de la llegada de un meteorito de grande proporciones que destruiría la capital de Francia, París. Pasó el año 2000 y todo siguió como antes.

Más lejos cogen otras fechas como, por ejemplo, 1962, en la cual se realizó una predicción de cara a la gran conjunción de ocho planetas y de los posibles efectos de estos al entrar en la Casa de Capricornio. El evento tendría lugar el 2 de febrero de 1962 y supuso una especie de trauma en la época que se creía, en determinados sectores, que podría ocasionarse el fin del mundo. No pasó nada.

En 1999 se produjo una predicción inquietante, la vidente Criswell, anunció que una perturbación magnética originaría que se acabara el oxígeno en la Tierra y que se precipitara hacia el Sol (?). La predicción aparte de insólita era descabellada científicamente.

…y Nostradamus

No puede faltar, en una cita con el misterio y las profecías, la siempre apasionante figura de Nostradamus es uno de los grandes profetas de nuestro tiempo, tanto es así que se le considera el paradigma de los profetas y las profecía.

Siempre me gusta hacer el inciso que Nostradamus fue mejor médico que vidente, es la faceta olvidada de una persona que puso en práctica sobre sus vecinos todo su saber en cuanto a la medicina, así ante las plagas de peste que asolaban y mataban a miles de personas en Europa impuso una serie de medidas que serían muy efectivas y reduciría drásticamente el número de víctimas.

Así notó que una dieta adecuada -en un tiempo en el que la comida escaseaba y había malnutrición- era muy efectiva para subir las defensas del cuerpo. Otra medida efectiva era la de lavarse, el baño, la higiene personas potenciaba que la persona tuviera menos gérmenes en su cuerpo y, por tanto, menos vulnerable a las enfermedades. Las ratas y las pulgas que estas tenían como elemento transportador del mal, en este caso el exterminio masivo de estos roedores y el uso se gatos -tan relacionados con la brujería- y, finalmente, la famosa píldora de vitamina “C”, algo que se le atribuye a él y que podría ser, realmente, la ingestión de un concentrado cítrico que mejoraba tales niveles. Pero la Historia quiso quedarse con el Nostradamus profeta.

De entre todas las profecías de Nostradamus hay unas de ellas que no están cumplidas y que llaman la atención. La primera de ellas habla de la invasión de Europa por parte de fuerzas que podrían ser árabes y que harían que el poder de Marruecos de extienda. En la profecía se hace referencia a un gran jefe asiático que lanzará un ataque por tierra y mar. Otros querían ver un ataque de China en esta profecía. Para unos el peligro estaba en los musulmanes y para otros en los chinos. Sea como fuere también hay que verlos con los ojos.

La segunda profecía es la que se producirá con la huida por parte de un país muy rico (se señala a Suiza por ser un “paraíso” de Bancos). En la profecía se habrá de un camino de montañas y que se verá ocupado, además de habla de agua que será contaminada con productos químicos. No es una especie de alerta de guerra mundial o una referencia a la Tercera Guerra Mundial o una cuarta que hace referencia a una invasión de potencias extranjeras.

Una de las más temidas profecías de Nostradamus fue la que habla de la caída de París, la capital de Francia. La profecía de Aviñón es la que habla que esta ciudad se convertirá en una capital gala eventual por la destrucción musulmana de la ciudad parisina. Además también se apunta, en otra profecía, que habrá una invasión árabe de Europa y que en Inglaterra se producirá una visión aterradora: la sangre musulmana y la francesa mezclada e, incluso, el conflicto se extenderá a Gran Bretaña.

El peligro de las guerras mundiales siempre ha estado presente en las profecías, ejemplo de ello son las dos sufridas por nuestro mundo y en las que se ha visto inmerso con la devastación que ello provoca. En las profecías se habla de una guerra mundial donde habrá una preponderancia del uso del arsenal biológico, armas biológicas y químicas. Además habrá una señal en el cielo, la aparición de un cometa y desastres naturales que indicarán que el fin de la Humanidad se encuentra cercano.

Otra ciudad devastada por la guerra y los desastres naturales será Roma, la ciudad italiana, en la que Nostradamus decía que cuando el Vesubio despertara las consecuencias serían terribles pues los musulmanes llegarán hasta allí mismo.

El temor a la invasión musulmana en época de Nostradamus era evidente, está en muchas profecías y, hoy día muchos encuentran esas relaciones en la directa que tiene con los grupos terroristas como el EI (Estado Islámico). Nostradamus escribe: “Habrá temblor de tierra, agua, desdichada cuenta, no habrá lugar donde refugiarse, a la mitad de la península la ola llegará”.

Son las profecías más agoreras en torno a previsibles guerras que asolarán este mundo y que llegan de la mano del profeta más conocido de todos los tiempos.

kichi