El intrigante “OVNI” que se estrelló en la provincia de Cádiz

Fue en el verano de 1996  cuando en un lugar cercano a Vejer de la Frontera se pudo ver, en varias ocasiones, a un objeto volador, de apariencia metálica que volaba sobre la zona si un rumbo fijo, su vuelo era irregular y, quizás debido a ello, cayó dentro del Parque Natural de la Breña explosionando como consecuencia del impacto.

Hubo testigos de este incidente como lo fueron el ganadero Germán Amaya y los agricultores Juan Rivera y Francisco López. Quedaba dar una explicación satisfactoria a lo vivido sabiendo que al no haber cráter no podría haber sido un meteorito y se comenzó a sospechar de las cercanas instalaciones militares de Rota; hasta el lugar se desplazó la Guardia Civil y técnicos especializados que limpiaron cualquier resto del accidente.

Germán Amaya, campesino de la zona, entrevistado por Juan José Benítez, dijo que “empezó a observar un extraño comportamiento de los animales ya que estaban muy nerviosos. En ese momento pudo escuchar un fuerte zumbido y observar un artefacto metálico en el cielo que pasó en varias ocasiones por encima de su cabeza a pocos metros de altura”, el testigo, asustado, buscó refugió tras unos matorrales mientras veía como el ganado salía espantado de aquel lugar que añadió: “pude ver como el OVNI se estrellaba y provocaba una gran explosión”. Al poco tiempo aparecieron en el lugar, según dijo el testigo, dos helicópteros militares americanos -supuso que venían de la cercana base de Rota- que bajaron y “descargaron” a soldados que acordonaron la zona. En la zona también hubo un grupo de Guardia Civiles que recogieron muestras de aquel objeto.

Hablan los testigos

Juan Rivera Domínguez, agricultor, en la finca de Vejer de la Frontera que poseía, fue testigo del suceso afirmando que “escuchó un gran zumbido proveniente del cielo y cuando miró hacia arriba, observó un objeto metálico que pasó por encima suyo a unos cien metros de altura”.

Francisco López dijo que “el OVNI era metálico y medía aproximadamente entre dos y tres metros de largo. Se desplazaba sin rumbo concreto dando bandazos de un lado a otro, parecía había perdido el control”.

Los insistentes rumores de la población y las protestas por la instalación del polvorín militar del Retín levantaron teorías de todo tipo en torno a este acontecimiento. Esta polémica alcanzó hasta al Congreso de los Diputados, cuando de la mano del grupo de Izquierda Unida y su diputado Willy Meyer, se hizo una interpelación al Ministerio de Defensa sobre este accidente. La respuesta fue la siguiente:

“Efectuadas las averiguaciones oportunas por los órganos con competencias sobre la actividad aérea en la zona de referencia, lo que incluye al Servicio de Operaciones de la U. S. Navy en la Base de Rota, el Ministerio de Defensa no ha encontrado ninguna constancia relativa a este incidente. En el verano de 1996, no se realizó ningún ejercicio en esa zona por parte de las Fuerzas norteamericanas en el que se utilizasen RPVs (Vehículos tripulados por Control Remoto). No existen antecedentes de autorización a las Fuerzas Aeronavales norteamericanas para realizar este tipo de ejercicio con aeronaves no tripuladas. El uso de RPVs siempre se contempla en el marco de ejercicios debidamente programados y autorizados”.

Tras esta respuesta, un testigo civil del que no trascendió su identidad, entregó al diputado de IU un completo dossier de unas diez instantáneas tomadas en la zona del accidente. En estas imágenes se podía ver, además de muchos vecinos de la zona que se acercaron al lugar del siniestro empujados por la curiosidad, restos de lo que parecía un avión espía. También se recogían varios militares americanos y miembros de la benemérita recogiendo restos del suelo y acordonando la zona. El Ministerio de Defensa no tuvo más remedio que reconocer el accidente.

Pero realmente el OVNI no dejaba de ser un vehículo experimental no tripulado del tipo RPV (vehículo pilotado a control remoto). En cualquier caso, lo hubiera o no reconocido, nadie podrá negar delante de los vecinos de Vejer y su comarca que en el verano de 1996, un “OVNI” -léase las comillas- se estrelló en el Parque Natural de la Breña, allí cerca de San Ambrosio.