Terror y fenómenos paranormales en la ‘Casa de la Lápida’

El misterio tiene una curiosa forma de manifestarse, hoy les quiero relatar una curiosa experiencia -aunque para ellos terrorífica- que ha tenido en un viejo cortijo, habitado, en Sevilla, que se ha ganado el sobrenombre de la “Casa de la Lápida”.

Nuestra particular historia inexplicable comienza cuando un miembro de la familia propietaria del cortijo se comunica con mi persona para narrarme lo que estaban viviendo en su casa. Ángel R. comenzaba de esta forma: “Vivimos en un cortijo entre Los Palacios y El Cuervo, tiene muchísimos años, lo fundó mi bisabuelo y verás, hace unos meses quisimos hacer las obras para una piscina, sobre todo por que el calor aprieta y con esto del coronavirus ya no sabes si ir a la playa o no por los contagios. Hicimos números y nos metimos en ello, sobre todo por que los niños iban a disfrutar mucho sin salir de casa” decía.

Pero durante esas obras ocurrió algo: “Hubo un momento en el que cuando se estaba excavando para hacer el hueco se saco una pala de tierra y en ella iba algo, una loza o similar, cuando la vimos descubrimos que era una lápida y, claro, comenzamos a ir con cuidado no fuera a ser que hubiera allí una tumba o algo, pero no encontramos nada de nada, imagino que la enterrarían allí o la dejarían allí. La cosa es que desde que la sacamos comenzaron a pasar cosas en el cortijo. Las luces comenzaban a tintinear, se escuchaban pisadas por el piso superior o venían susurros que no encontrábamos explicación ninguna”.

Iban pasando los días y la situación no se relajaba “por mucho que decíamos aquello de “mañana ya se sentirá menos” más sonaba y más nos inquietaba, sobre todo por que en la casa hay niños y nos daba miedo por ellos. De hecho una noche Ángela, mi hija, salió corriendo de su habitación a donde estábamos nosotros, diciendo que había visto a una mujer que pasaba por el pasillo y que iba vestida “rara”. Pensamos que era imaginación de la niña pero en días posteriores nosotros mismos tuvimos una experiencia que nos dejó sin habla” decía cariacontecido.

Transformación y fantasma

“Una noche sentimos ruido y al salir del salón vimos, perfectamente, a una mujer que paseaba por la parte de arriba, de los dormitorios, desde el patio, una cosa tremenda por que además no era conocida y además no parecía atender a lo que había alrededor suyo. Apenas duró unos segundo pero no puso mal cuerpo”.

Buceando en la historia familiar nos decía: “Creemos que la lápida, por los trazos que se pueden leer, era de mi bisabuelo, por aquel entonces se permitía enterrar en la finca y se sabe que estuvo aquí por lo que contaba el abuelo y mi padre. La historia es muy chunga por qué mi bisabuela murió al nacer uno de sus hijos que también murió en el parto. Dicen que él estaba borracho y que tardó en avisar al médico y por la tardanza murió. A partir de ese momento, por los remordimientos, él cambió, comenzó a ser pendenciero, oscuro, se volvió un tipo muy raro. En esa forma de ser perdió el juicio y decía que, por las noche, veía su mujer que iba a verlo al dormitorio, una historia terrible” que, pese a todo, podría explicar lo que son los fenómenos que se viven en la casa teniendo como desencadenante el desenterrar la lápida.

Para solucionar ese problema llamaron a un sacerdote amigo de la familia que “echó agua bendita por todos los rincones de la casa, una especie de exorcismo que funcionó los primeros días pero que, luego, hay otra vez ruidos raros que nos tienen desesperados”.

Son fenómenos paranormales que ocurren en un cortijo con una terrible historia que, puede, haya revivido con el descubrimiento de ese trozo de su pasado.