La imagen y la historia del Cristo sumergido en La Caleta en memoria de Raúl Calvo

“Un regalo para todos los amantes de la historia de Cádiz, aquí aporto la foto del Cristo de unos 80 kilos de plomo que está sumergido dentro de una cueva en La Caleta, en memoria de Raúl Calvo. Gracias Vicente por la investigación, llevamos años detrás de una imagen”.

El ciudadano y empresario gaditano Eugenio Belgrano ha rescatado y compartido a través de las redes sociales lo que él mismo, apasionado de la capital gaditana y sus trimilenarias páginas, considera un “regalo” para los vecinos de la ciudad.

“Es una imagen que mucha gente llevábamos buscando años y no lográbamos dar con ninguna fotografía”, apunta Belgrano.

LA HISTORIA

Manuel Devesa contaba la historia en Cádiz Directo allá por el año 2017. Es la siguiente:

“Qué cierto es eso de que uno nunca acaba de conocer bien la ciudad en la que vive. La historia de hoy tiene como escenario esa maravilla de enclave que se llama La Caleta. Más concretamente, una pequeña cueva sumergida a la entrada del ‘Aculaero’, muy cerca de la Punta del Nao. Uno de esos rincones entre las escolleras de los que uno se enamora cuando es capaz de divisarlo cuando las aguas están cristalinas. Una cueva que guarda una dramática pero emocionante historia…”

Nos trasladamos al 5 de noviembre de 1971. Jornada negra para el deporte. Raúl Calvo Clavero es gaditano, tiene veinte años y toda una vida por delante. Es miembro del equipo español de judo y se enfrenta a los exámenes que le harán hacerse con el cinturón negro de II-DAN. Sin embargo, la mala suerte se cruza en su camino cuando al proyectar una llave, ésta le produce una lesión cervical que le provoca una grave tetraplejia que paraliza todos sus miembros”.

“Cuando alarmados por la gravedad de la situación llegan al hospital La Paz de Madrid, hay poco que hacer. La noticia de su muerte cae en Cádiz como un jarro de agua fría. Tanto el mundo del judo como el del submarinismo, que también era practicado por Raúl Calvo, no dan crédito a semejante tragedia”.

“Dispuestos a rendirle homenaje y coordinados por su amigo Paco Janeiro, los submarinistas Ricardo Curia e Ignacio Ardila piden a la familia de Raúl su traje de submarinismo, llevándose consigo las pastillas de plomo de su cinturón de lastre que se unen a la de muchos de los buceadores que él conocía. Reunidas todas, las llevaron a una fundición que había por entonces en la calle Escalzo, en el barrio de San José, de cuya unión sale un crucificado de más de 100 kilos“.

“Y así es como en medio de La Caleta, cerca de la Punta del Nao y a una profundidad de entre tres y cinco metros, según la marea, yace la figura de un Cristo con los brazos abiertos que no es más que el fruto de la amistad, la admiración y el respeto que un grupo de amigos sintieron alguna vez por aquel joven veinteañero que una fría tarde de noviembre vio como la muerte se cruzaba en su camino rompiendo en mil pedazos un futuro prometedor”.

REACCIONES

El post en Facebook de Eugenio Belgrano con la imagen del Cristo cuenta ya con un buen número de reacciones. Estas son algunas de ellas:

-“Yo siempre pensaba que era un mito lo del Cristo en la cueva. Eso que te cuentan tus amigos con 15 o 16 años y no te crees”.

-“Era un homenaje de submarinistas a otro. Yo la vi siendo un chaval y no se me ha olvidado que también era un aviso: bucear con prudencia. Es como ir por una carretera y ver una cruz o una corona de flores… te lo piensas dos veces antes de acelerar. Está en un sitio donde buceaba mucha gente cuando estaba aprendiendo. Ahora no te puedo decir si se visita mucho o no. La verdad es que nunca me paré a pensarlo”.

-“Si no recuerdo mal, se sacó hace años para limpiarlo y volver a colocarlo en su sitio. Estaba a poca profundidad. Con snorkel se podía ver tranquilamente“.

-“Yo he tenido la oportunidad de verlo en varias ocasiones y actualmente sigue allí. Antes se sacaba del agua para limpiarle la acumulación de algas y demás fauna para mantener la figura limpia y se devolvía a su lugar. Ya no se puede hacer, si se saca, Medio Ambiente no permite volver a meterlo en el agua. De esa labor se encargaba el Club Caleta”.

-“En memoria de Raúl Calvo…“.

-“Gracias, años queriendo ver una imagen“.

-“Qué de tiempo buscando, una vez me dieron las coordenadas reales pero las perdí. Por fin lo vemos”.