Las empresas subcontratan las partes no esenciales de su core business

En cualquier proceso de crecimiento de un negocio o empresa siempre se añaden nuevas capas sobre la actividad principal del negocio o core business. Puede darse el caso en todo tipo de empresas de distintos sectores y tamaños.

Por ejemplo, en una empresa que fabrica cortinas, puede decidir más adelante venderlas de forma directa a los consumidores a través de sus propias tiendas, ofrecer financiación a los clientes o incluso utilizar sus propios camiones para distribuirlas.

Pero existe una realidad y es que las empresas que se enfrentan a procesos de crecimiento subcontratan buena parte de las partes no esenciales de su core business o corazón del negocio. Esta subcontratación puede ser positiva para la empresa a distintos niveles.

Por ejemplo, puede ser más atractivo a nivel económico subcontratar el transporte de las cortinas a que la empresa compre sus propios camiones, pague las nóminas de los conductores o el gasto de gasolina.

Esto provoca que muchas empresas, en lugar de abarcar toda la cadena del producto, centran sus esfuerzos en su core business, que es el núcleo de su actividad, y el resto de partes no esenciales lo externalizan.

Pero, ¿en qué consiste la externalización y cuáles son sus beneficios? Vamos a verlo a continuación.

Qué es la subcontratación y qué beneficios aporta a las empresas

La subcontratación o externalización consiste en subcontratar aspectos del negocio que no son claves dentro de una empresa. Por ejemplo, en lugar de crear un departamento de marketing propio con el coste que ello supone en personal y equipos, lo habitual es que las empresas subcontraten el marketing a una agencia de marketing online como Eskimoz para que se encargue de este área en sus distintas vertientes.

Entre los beneficios de la externalización o subcontratación podemos destacar los siguientes:

Reducción de costes fijos

Una de las ventajas de la subcontratación es que permite a las empresas una reducción en los costes fijos que tiene que soportar de manera mensual o anual. Por ejemplo, si una empresa crea su propio departamento de marketing va a tener los costes fijos de los empleados o del pago de herramientas y software para llevar a cabo las campañas.

En cambio, si externaliza este servicio no tendrán ningún coste fijo al respecto pudiendo rescindir la contratación del servicio cuando lo deseen.

Menos coste total

Está demostrado que subcontratar suele suponer un coste total inferior a las empresas. Siguiendo el ejemplo anterior, si una empresa contrata los servicios de una agencia de marketing online va a encontrarse con una empresa especializada, que ya tiene desarrolladas unas metodologías de trabajo y contratados unos servicios que les permiten ofrecer a sus clientes precios competitivos. De esta forma, subcontratar suele tener un coste inferior a realizar el mismo servicio con los propios medios de la empresa.

Mayor adaptabilidad y escalabilidad

Subcontratar un servicio permite adaptarlo a las necesidades de la empresa en cada momento. Si la empresa va creciendo poco a poco, puede ir aumentando la contratación de servicios externos a la misma intensidad.

Es algo que puede hacerse de forma casi automática y sin necesidad de incrementar los costes fijos de la empresa. Del mismo modo, si la empresa pasa por un momento de menor volumen de negocio y actividad, también puede reducir los costes de la actividad que haya subcontratado a una empresa externa. Una flexibilidad que no se consigue de otra forma.

Servicios especializados

Al subcontratar la contratación de ciertos servicios vamos a encontrar en el mercado empresas muy especializadas que tienen un alto conocimiento de su sector o actividad. Esto les permite ofrecer servicios con un elevado nivel de especialización que una empresa no va a conseguir si pretende hacer lo mismo con sus propios medios partiendo desde cero, o le costaría años llegar al mismo nivel.

Equipos en funcionamiento

Volviendo al ejemplo de la agencia de marketing, subcontratar estos servicios es algo que puede hacerse de forma rápida y sencilla seleccionando una agencia de marketing online de confianza. Estas agencias tienen ya sus propios equipos en funcionamiento desde el día 1, algo que no ocurre si una empresa desea montar su propio departamento de marketing, que puede tardar meses debido al proceso de selección, a las inversiones necesarias o la adaptación del equipo entre sí.

Como se puede apreciar, muchas empresas subcontratan las partes no esenciales de su core business. Una oportunidad muy interesante que aporta multitud de beneficios para empresas de todos los tamaños y sectores.