La OCU avisa de lo primero que debes hacer si te roban o pierdes el móvil: los primeros minutos son clave
Bloquear la SIM, localizar el teléfono, proteger las cuentas y denunciar son algunas de las medidas recomendadas para reducir el riesgo de que terceros accedan a datos personales o servicios vinculados al dispositivo
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Perder un teléfono ya no significa únicamente quedarse sin un aparato de cierto valor. En el móvil se concentran muchas, cientos, de conversaciones, fotografías, correos electrónicos, aplicaciones bancarias y sistemas de identificación.
Por eso, cuando desaparece, actuar con rapidez puede marcar la diferencia, es un factor determinante. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda proteger cuanto antes la tarjeta SIM, bloquear el teléfono móvil y asegurar servicios especialmente sensibles, como el correo electrónico o las aplicaciones de pago.
Bloquear la SIM y tratar de localizar el teléfono, según la OCU
Una de las primeras gestiones pasa por contactar con el operador para solicitar el bloqueo de la tarjeta SIM. El objetivo no es solamente impedir consumos realizados desde la línea, se trata también evita que otra persona pueda recibir mensajes privados enviados a ese número, incluidos códigos utilizados en algunos procesos de verificación en dos pasos.
Al mismo tiempo, conviene intentar localizar el dispositivo mediante las herramientas incorporadas en los principales sistemas operativos. Tanto Google como Apple disponen de servicios que permiten consultar desde otro equipo la última ubicación disponible de un teléfono asociado a la cuenta del propietario.
En Android puede utilizarse Encontrar mi dispositivo, mientras que los usuarios de iPhone disponen de Buscar. Dependiendo del estado del terminal, estas herramientas permiten reproducir un sonido, mostrar su ubicación, marcarlo como perdido, bloquearlo o eliminar su contenido de manera remota.
Para realizar determinadas acciones, el dispositivo debe estar encendido y disponer de conexión a Internet; si está desconectado, algunas órdenes pueden ejecutarse cuando vuelva a conectarse.
Borrar el contenido es una decisión que conviene valorar especialmente cuando se considera improbable recuperar el teléfono. La medida protege la información almacenada, pero tiene una consecuencia importante: después del borrado remoto puede dejar de ser posible seguir localizando el dispositivo.
El IMEI permite bloquear el terminal, no solo la línea
Además del bloqueo de la SIM, el propietario puede pedir a su operadora que bloquee el propio teléfono. Para ello resulta fundamental disponer del IMEI, el identificador único del terminal formado por 15 cifras.
Este número puede encontrarse en el embalaje original y también puede consultarse previamente desde el propio dispositivo marcando *#06#.
Guardar ese código antes de sufrir una pérdida o un robo simplifica considerablemente las gestiones posteriores. La OCU señala que el bloqueo mediante IMEI permite impedir que el terminal acceda a las redes móviles españolas con otra tarjeta SIM.
La desaparición del teléfono también obliga a prestar atención a las cuentas que permanecían abiertas. Cambiar la contraseña del correo electrónico puede ser especialmente relevante porque esta cuenta suele utilizarse para recuperar claves de otros servicios. También conviene contactar con el banco para proteger los sistemas de pago vinculados al dispositivo.
Quienes tengan activado MiDNI cuentan con varias capas de protección. La aplicación no almacena una imagen del DNI en el teléfono y los datos se consultan en tiempo real. Aun así, la OCU recomienda bloquear el móvil cuanto antes y desactivar el acceso digital cuando se pierde o es robado.
OCU: la denuncia puede ser necesaria para el seguro
Si el teléfono no aparece, otro paso importante es presentar una denuncia. La OCU aconseja acudir a una comisaría y conservar la documentación relacionada con el terminal. La denuncia puede resultar necesaria si posteriormente se pretende reclamar al seguro, siempre que la póliza contratada cubra el supuesto ocurrido.
La factura de compra y el IMEI son, por tanto, documentos que merece la pena tener localizados antes de que ocurra un problema. También resulta aconsejable configurar previamente las funciones de localización de Android o iPhone y mantener copias de seguridad periódicas.
Son precauciones que apenas se notan mientras el móvil permanece en el bolsillo, pero que cobran importancia cuando desaparece: permiten pasar rápidamente de buscar el dispositivo a proteger la línea, las cuentas y la información personal que viaja con él.