Historia de la odontología en el Antiguo Egipto

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Pocos conocen que en el Antiguo Egipto se tenía un excelso conocimiento en cuanto a técnicas odontológicas, tanto que, incluso hoy, pueden llegar a sorprender teniendo en cuenta las limitaciones sanitarias -y evolución médica- que tenían, aunque también eran capaces de hacer tremendas trepanaciones y que el paciente siguiera vivo y, lo que es más importante: sano.

El cirujano más antiguo del que se tiene noticia en la Historia del Antiguo Egipto es Hasy-Re de la III Dinastía, en Menfis. La odontología en ese tiempo era muy importante, y se le concedía especial atención, debido a que desde círculos reales se hacían revisar la dentadura y tener un médico dentista siempre en la corte, de ahí se trasladaba a otras clases.

A medida que las clases elevaban su rango era más común encontrar caries entre el pueblo, desde las más bajas en las que era rara la presencia de caries hasta la más elevadas, todo influido por el tiempo de alimentación. Igualmente las úlceras en las encías eran usuales siendo tratadas con resina de terebinto, leche de vaca, dátiles, algarrobas secas o cerveza en cataplasmas o ungüentos que se aplicaban localmente.

La parte más delicada era el de las extracciones dentales en la cual había auténticos especialistas, como nuestro protagonista. Sin saber bien el procedimiento exacto de extracción se cree que se realizaba propinando un golpe seco en la base de la pieza a extraer. Así lo ha demostrado, parcialmente, los diferentes estudios realizados sobre cráneos completos de la época a los que se han realizado técnicas de rayos X y resonancia magnética. En los implantes o prótesis se utilizaba hilo de oro como elemento se agarre.

Existen documentos de la Dinastía IV del Imperio Antiguo y del periodo ptolemaico que hablan de todo ello.