Compatibilidad entre Tauro y Sagitario en el Amor

Tauro y Sagitario

Es una de las relaciones más comprometidas que se puede encontrar dentro del zodiaco pues la forma de entender la amistad o el amor es diametralmente opuesto así o se repelen o se comprenden.

La compatibilidad entre Tauro y Sagitario en el amor va a venir determinada por la forma en la que ambos quieren saber más de la vida y de ellos mismos, el primero por qué no renuncia a nada, es comprometido, ama de forma intensa y fuerte, para ellos el amor no es cualquier cosa, es algo muy importante que puede derivar en un concepto tan sagrado –para ellos- como el de hacer una familia.

Los segundos es que están dispuestos a entender pero no comparte ese sentimiento tan especial que manifiesta el toro. Ellos desechan la entrega, piensan que no es ni saludable, nada es justificable cuando uno se abandona así mismo para darse a los demás.

Con tal planteamiento o se ajustarán perfectamente como el ying y el yang o, por el contrario serán como el mismo polo de un imán: siempre estarán enfrentados y se evitarán.

Los nacidos bajo el signo del Sagitario no pretenden que se les atropelle, que se les avasalle y mucho menos en el terreno amoroso, para ellos no tiene sentido, hasta cuando se enamorar tienen siempre el poder de controlar la situación, de tener la cabeza fría, de establecer estrategias que les hacen valorar o no la situación y por la que, aunque parezca que sienten un gran afecto, dejarlo todo y comenzar otra cosa sin sentir remordimientos, de una forma casi gélida.

Se puede hacer cualquier cosa para convencerlos que hay que seguir adelante en la vida y que se apueste por amar a esa persona que destaque en el corazón pero no será lo mejor pues no hay actos que apelen a los sentimientos para ellos.

Mujer Tauro y Hombre Sagitario

Los nacidos bajo el signo del Tauro son diferentes, se entregan, la filosofía del amor es particular para ellos, quieren y desean amar sin límites y sin poner barreras, se entregan en cuerpo y alma y no tienen la frialdad de sus acompañantes que son capaces de analizar las relaciones y vivirlas tomando las oportunas medidas con respecto a ella. El Tauro considera que es no es amor y al no serlo prefiere dejarlo muy atrás.

El Sagitario considera que no hay mayor desperdicio de tiempo que los planteamientos de vida que puede hacer el otro en el que no tienen nada que ver con el amor, para ellos es casi enfermizo pensar así, que no es sano y que no puede derivar en nada bueno. Son poco compatibles y no se suelen enamorar del uno del otro y menos con formas tan diametralmente opuestas de pensar.

Puede que sientan atracción el uno por el otro, es indiscutible, todos los seres humanos sienten una especial inclinación por alguien que entra por sus ojos, la apariencia física tiene su importancia pero luego hay que descubrir lo que tienen en su interior, lo que les hace diferentes del resto de seres humanos y que, más allá de todo, es la particularidad a descubrir, ahí radicará que se toleren o no.

Puede encontrarse a una pareja de los nacidos bajo estos dos signos pero habrá sido a base de mucha entrega, de mucha tolerancia, de mucha capacidad de diálogo, de una extraordinaria fuerza de superación y ganas de estar juntos. Sólo unos pocos sobreviven a esta prueba.

 

¿Son Compatibles en la Cama?

Una vez que se conocen un poco no se van a enamorar pero ello no quita que no puedan sentir algo el uno por el otro.

En la simple amistad quieren siempre tener a los mejores con ellos y ello es algo que puede justificar la eterna búsqueda de amigos que le complementen, siempre hay una excusa para salir con los amigos aunque el Tauro prefiere el hogar a los locales de copas o las discotecas. En la cama no tienen ningún problema de compatibilidad.

Los ambientes ruidosos y festivaleros son los idóneos para los primeros, algo que les hace congeniar inicialmente y repelerse después.

El hombre o la mujer Sagitario valorará especialmente el poder encontrar esa visión que le da la otra, esa otra forma de contemplar la vida, el poder estar o ser parte de otro mundo que para ellos es más reservado e intimista, al que se asoman con curiosidad pero del que no quieren tener mucha conexión pues no va con sus ideales.

Puede ver las reuniones como algo más de buscar soluciones a problemas que para estar en común acuerdo o fijando objetivos, se acuerdan roles a cumplir y se pone de manifiesto el deseo de cada uno de ellos. Al pragmatismo del toro les hace ver más vías y posibilidades, esto lo valorará mucho.

El Tauro siempre será un amigo fiel, de fuerte personalidad, incondicional de sus amigos, acompaña a los suyos siempre, hasta sus últimas consecuencias, siempre aportará ideas para que no se vaya a pique nada y, al menos, que no se diga que no lo ha intentado. No les gustan los rodeos ni la gente que remolonea por lo que siempre se trata de pulir la voluntad del otro.

Aprenden el uno de otro, de la fuerza de voluntad y la obstinación del primero, de su constancia, de su compromiso. Del segundo la estrategia, la mente analítica capaz de posicionar a cada uno en su lugar, de no decepcionarse e invertir todo el tiempo del mundo en las personas que creen que pueden aportarle algo.

La sociedad entre ambos funciona, consiguen metas laborales importantes, no hay tregua para ellos y si mucha responsabilidad, aprenden el uno del otro y tienen miras en el futuro a medio o largo plazo, también a corto aunque este sea más fácil de predecir. Tienen una visión más amplia de todo.

La familia es sagrada para los primeros y algo a evitar por los segundos pues creen que frenan sus aspiraciones personales, frivolizan con ello y no gustan de compartir esos momentos que a su pareja sí, no será fácil que entre ellos se entiendan. Mejor como amigos que como pareja.