Los fantasmas del Banco de España

Madrid, capital de España, cuna de historias, tradiciones y leyendas, cuna de historias de espectros y fantasmas a caballo, siempre, entre la leyenda y la realidad de tan noble marco y ciudad. Es precisamente en Madrid donde se desarrollan una serie de acontecimientos paranormales, acontecimientos paranormales en un lugar tan conocido por sus habitantes como la popular calle de Alcalá.

Acabábamos de concluir una investigación sobre fantasmas y apariciones en el mítico edificio del Banco de España cuando nuestras pesquisas derivaron en nuevas informaciones sobre espectros en otros edificios de la zona, edificios con rancia y larga historia que hacían aún más inquietante abordar esta nueva investigación en la capital de España.

Las apariciones de religiosos o religiosas espectrales no son tan inusuales, el protagonista arquitectónico de nuestra historia paranormal es el mítico edificio del Banco de España, allí parece habitar algo que está intranquilizando profundamente a sus trabajadores, algo que viste hábitos y que no pertenece a nuestro mundo.

Las primeras referencias históricas sobre el Banco nos llegan en el año 1882 cuando se adquiere el palacio del marqués de Alcañices, situado en la calle de Alcalá con vuelta al Paseo del Prado, ese mismo año se acuerda convocar un concurso público para la elección del proyecto arquitectónico que mejor se adapte a las necesidades del Banco. Se pone la primera piedra el 4 de julio de 1884, en un acto al que asiste el Rey Alfonso XII.

A partir de entonces se suceden adquisiciones de terrenos colindantes, cambios de criterio y modificaciones del proyecto que dan como resultado el monumental edificio inaugurado en 1891.

En 1927 se inicia otra importante ampliación con la adquisición de las casas del conde de Santamarca, situadas en la calle de Alcalá, a continuación del edificio inicial. Se ejecuta el proyecto del arquitecto del Banco, José Yarnoz Larrosa, quién acertadamente propone la prolongación de la fachada, repitiendo la imagen externa del edificio existente y reservando tan solo al interior las novedades arquitectónicas de la época.

La ampliación decidida en 1927 y terminada en 1934 incorpora, en el interior del edificio, las novedades arquitectónicas de la época a las que Yarnoz había renunciado en el exterior. Tan sólo destacaremos el nuevo patio de operaciones, la rotonda que sirve de enlace interior entre los dos edificios y, por su singularidad, la cámara acorazada. Entre 1969 y 1975, el Banco de España volvió a ampliar sus dependencias por las calles de los Madrazo y Marqués de Cubas. Se ejecutó ampliación de la planta baja, tres plantas sobre rasante y cuatro sótanos, con una superficie construida total de 4.736 metros cuadrados, de los que 2.171 se sitúan sobre rasante.

Tan singular e histórico edificio guarda en su interior un secreto que va más allá de la de los propios de la economía española,  nada nos llevaría a pensar que en las sucesivas reformas y ampliaciones el misterio se ha manifestado delante de muchos testigos, ningún indicio de sospecha nos indicaría que entre sus muros se halla confinada la aparición de una espectral monja, sin embargo, la respuesta la encontraremos en una fecha anterior a la construcción del Banco.

M. Q. B. es de las pocas empleadas del servicio de limpieza que se ha atrevido hablar de este incómodo compañero de trabajo que mora en el Banco de España: “Me da mucha impresión hablar de esto y me da mucho miedo, allí las puertas de abrían y cerraban solas, los objetos de la limpieza se movían de sitios solos, las luces y los cuadros eléctricos se apagaban y encendían solos como si alguien estuviera jugando con nosotros.

Todo ello en el nivel –2, en los sótanos y sobre todo en los compactos. Las papeleras de los despachos aparecían en otros sitios y nadie las movía, ni yo ni mis compañeras y en un libro del –2 pasaba una cosa curiosa, las hojas de un libro de paraban siempre,como movidas por unas manos invisibles, en el año 1936. Lo peor es la visión que han tenido otras compañeras de una monja, casi transparente, que se ve de cuerpo entero y que anda por los pasillos con un hábito blanco, es impresionante, pasamos mucho miedo. A veces crees que te estás volviendo loca…”, la testigo trabajó dos años desempeñando sus funciones en dicha zona del Banco, sus expresiones y nerviosismo al narrar sus experiencias ponen de manifiesto que lo vivido en su lugar de trabajo ha sido de un gran impacto emocional. Otros testigos nos cuentan sus experiencias, los susurros que se oyen en la noche, los extraños ruidos o el sentirte observado por un “algo” que no sabes lo que es..

Cada caso investigado siempre está ligado a la historia de los edificios y su pauta parece repetirse con el transcurrir de los años, la pauta en éste se refleja nuevamente en las raíces del edificio: en 1684 en la ubicación actual del Banco se encontraba el Hospital San Fermín de los Navarros, situado en el Paseo del Prado esquina a Alcalá. Posteriormente pasados los años, sobre el edificio del hospital se construyó una iglesia que fue inaugurada en 1746 y que llevaba el mismo nombre que el antiguo hospital, es más, la presencia del templo hizo incluso que este tramo del Paseo del Prado se llamase Prado de San Fermín. Su existencia se constata hasta 1890, fecha en que es demolida para dar cabida a la actual planta del edificio del Banco de España, curiosamente en su interior eran numerosas las monjas que realizaban tan piadosa labor.

Las viejas obras en el Banco de España, su remodelación, seguramente removieron el pasado de aquella zona impregnada por una iglesia y por un antiguo Hospital, todo lo vivido allí: emociones, sentimientos, fuerza, sensaciones: Dado que los sucesos tuvieron lugar mientras se realizaban las obras cabe pensar que ahí está la clave de los extraños fenómenos paranormales acontecidos en su interior.

*Información perteneciente al archivo personal del autor.