Los misterios del cráter de la bahía de Cádiz protagonistas de un documental

Un ambicioso documental se va a llevar a cabo sobre uno de los misterios más inmortales que esconde las aguas de la bahía de Cádiz, como no podía ser de otra forma, me refiero al cráter que esconden sus turbias aguas.

Investigar en las aguas de la bahía es una aventura propia de aquellos que aman el conocimiento y tienen inquietudes difíciles de responder, debido a ello un equipo multidisciplinar formado por Eugenio Belgrano, el histórico investigador ufológico Jesús Borrego, Antonio Melero y David Blanco van a sumergirse en busca de la verdad escondida y nunca desvelada de sus aguas.

Recordemos que la silueta inconfundible de cráter es visible desde el cielo y que en el año 1988 le fue mostrado a Jesús Borrego por Joaquín Hernández  en el transcurso de un reportaje fotográfico realizado por él mismo desde una avioneta mientras sobrevolaba la bahía de Cádiz, cerca del puente de Carranza.

En aquel reportaje comprobaron la “perfecta” forma circular de un cráter desconocido hasta entonces incluso por los pescadores gaditanos pese a conocer perfectamente aquellas aguas.

Las dimensiones del cráter impresionan: 300 metros de diámetro y 25 metros de profundidad según el sónar, además las aguas suelen estar turbias durante gran parte del año y en pocas ocasiones la claridad permite realizan una investigación con la nitidez que este importante asunto se merece.

Pero hay más hechos que deben llamarnos la atención acerca del cráter y es que allí, como en otros lugares del mar tildado de “malditos” ocurren hechos muy inquietantes. Así equipos de submarinistas que acompañaban a Jesús Borrego en sus investigaciones sufrieron extraños episodios como verse desplazados a cientos de metros del cráter. Se puede pensar en corrientes submarinas pero no parece ser el caso sufrido por estas “víctimas” del misterio.

Otro submarinista vivió un momento de pánico que le llevó a prometerse firmemente que nunca más se sumergiría en los abismos del cráter gaditano.  Jesús Borrego narró como el submarinista recibió en su bombona de oxígeno un golpe. Algo normal en las profundidades marinas de no ser porque en este caso, el golpe fue dado con un objeto metálico. La incógnita acerca de lo que atacó o golpeó a este testigo de lo insólito permanece y, hasta hoy, no se ha sabido la razón.

Sobre el cráter de la bahía de Cádiz de han hablado de muchas posibilidades, desde que sea la huella de un meteorito, un viejo asentamiento romano (?), la base secreta de OVNIs (!)… Todos misterios que abarcan desde la Historia, el Misterio o la Leyenda de una de las ciudades más viejas de la península ibérica.

El propio Jesús Borrego no defiende  la posibilidad de que en ese punto de la bahía se encuentre una base OVNI, pero si ha tenido la paciencia suficiente como para ir recopilando cientos de testimonios de personas que han visto extrañas luces y objetos salir y entrar de este mismo lugar donde se encuentra el cráter.

Igualmente en el cráter se han visto esferas luminosas y burbujas de colores que emergían del mar y eran lanzadas al espacio a una velocidad vertiginosa… ¿Qué se oculta bajo sus aguas?

Ahora la pretensión de estos cuatro buscadores es desentrañar los misterios del cráter a través de una grabación en formato documental, independiente y financiado por ellos mismos, que ahonde el  misterio. Desean buscar y sacar a la luz toda la historia sobre el cráter y verificar las leyendas en torno a la presunta base extraterrestre o la vieja cantera romana que pudiera haber dado lugar a su formación.

No majean ninguna tesis ni valor preconcebido, alternativas o “prejuicios”, Eugenio Belgrano no defiende ninguna tesis, como equipo multidisciplinar dice que “cada uno tiene sus propias ideas”, él mismo cree que puede ser un antiguo meteorito, otro compañero el vestigio de la Atlántida o la huella de una bolsa de aire…

Dentro de este equipo todos tienen sus propias ideas: Eugenio Belgrano es más científico, David Blanco se encargará de la grabación audiovisual y montaje, Jesús Borrego la parte paranormal y ufológica además es antiguo policía local y estuvo vinculado a otros casos importantes de tema OVNI en la provincia de Cádiz, Antonio Melero es el buzo y junto a Eugenio formará la parte subacuática.

La posibilidad atractiva es la de la Atlántida frente a las costas de Cádiz aunque parece más improbable por su tamaño que no acabaría de concordar con los relatos de Platón.

La opción de un cráter dejado por un meteorito merece una explicación añadida y es que son tres cráteres, uno principal y sus anexos de unos 50 metros de diámetro. La hipótesis del meteorito pierde peso ya que un cuerpo de estas características, que se parta en tres, es sumamente improbable…

En cuanto a su datación las fechas varían: si se trata de una cantera romana sería del siglo I a.C. según formación geológica; si fuera meteorito hablaríamos  de una datación del 2000 a 3000 años a.C. o de un pasado prehistórico. En este último caso se buscarán piedras de gran tamaño de origen externo a la Tierra que confirmaran la hipótesis.

En esta misma zona también se produjo un hecho histórico que nos comenta Eugenio Belgrano: “en la poza de Santa Isabel también hay una historia de una batalla naval contra los franceses donde se hundieron muchos navíos, todos en el interior del cráter… Si es cierto sus restos deben estar ahí y se encontramos algo se arrojará luz también sobre este respecto”.

Eugenio Belgrano desea que se sepa cuál es el origen del cráter, a nivel personal nos comenta: “desearía encontrar alguna roca extraterrestre o comprobar todos los efectos paranormales en el lugar como brújulas que se vuelven locas -cual Triangulo de las Bermudas- o luces que salen y entran del lugar…“.

El documental estaría finalizado sobre el mes de abril de 2014, de 90 minutos de duración y esperan que sea difundido por alguna televisión interesada en un tema tan atractivo como el del cráter de la bahía y su misterioso origen.

Historia del Cráter

El cráter de la Bahía tiene su historia. Se encuentra ubicado entre el Fuerte de San Luis, en las costas de Puerto Real, y el caño del Trocadero.

Es muy apreciable desde el aire, desde el que se recogieron las imágenes más nítidas, tiene una ‘perfecta’ forma circular y fue provocado, con dudas, debido al impacto de un meteorito en tiempos pretéritos, hace millones de años sin saber estimar una cifra o rango de datación concreto, al menos es la hipótesis más aceptada.

En las cartas de navegación, o cartas marítimas, de antaño no aparecía rastro del cráter pero si en la confeccionada en el siglo XVIII, en 1789, por el marino -brigadier- Vicente Tofiño Sanmiguel.

Sus dimensiones son a tener en cuenta pues su diámetro es de 300 metros y se encuentra a una profundidad que ronda los 28 metros. El impacto de un meteorito de esas dimensiones le capacitan para crear una destrucción en todo lo que tuviera a su alrededor, originando una especie de tsunami que ‘barrería’ la costa producto del maremoto originado, dada su cercanía a la costa también podría haber provocado un aparatoso temblor sísmico.

No obstante también se apunta a la posibilidad que se trate de una antigua cantera romana; los más imaginativos piensan que podía ser el vestigio de la legendaria Atlántida por su tamaño y forma circular. En su entorno histórico baste reseñar que en las inmediaciones de éste mítico lugar submarino se hundió la flota de 1596 en 1808 fue el escenario -aproximado- de la primera batalla naval contra los franceses.

Alrededor del cráter de la Bahía podemos encontrar otros de menor tamaño y que son visibles desde el aire, son mucho más apreciables con la marea baja. Curiosamente a los cráteres circundantes también se les ha llamado ‘fosas fantasmas’ y no fueron pocos los expertos que negaron, hace décadas, de su existencia. Bajar al cráter no es sencillo, impera una fuerte corriente siendo complejo una investigación en el mismo.

Hoy participan activamente en su investigación Eugenio Belgrano o Jesús Borrego, quien en su día ya fue uno de los principales promotores de su descubrimiento y divulgación de hechos inexplicables -luces extrañas- en el sector.