El médico que cuida del Mentidero y otras curiosidades de la mítica plaza

CADIZ DIRECTO / @ManoloDevesa.– Si digo que sentarse en una de las terrazas que componen el barrio del Mentidero es uno de los placeres que tiene esta pequeña ciudad no creo que esté desvelando ningún secreto. Sin embargo hoy si quiero desvelarles algunas curiosidades sobre este castizo rincón ¿quién es el busto que vigila la plaza?, ¿por qué se llama así?, ¿qué relación guarda con la Constitución de 1812? ¡Pues les cuento!

Cuando el doctor Manuel Rodríguez Morales, especializado en el aparato digestivo, decidió abrir su propia consulta no tuvo la más mínima duda de hacerlo en la calle Cervantes, su domicilio familiar. El mismo al que muchísimos gaditanos asistieron para encontrarse con alguien más que un simple médico.

Porque según cuentan, la bondad y el buen corazón de Don Manuel se olía de lejos. Solo había que visitarlo en su consulta para darse cuenta que la vocación estaba por encima del negocio. Por eso no fue extraño ver como a veces no cobró la visita o incluso ayudó económicamente a algún que otro de sus pacientes.

Es la razón por la que todavía la emoción embarga a quiénes recuerdan lo dignamente que supo llevar la enfermedad que en 1993 se lo llevó. El día que Manuel falleció, se fue alguien más que un médico. Se fue un vecino al que nunca le tembló el pulso para ayudar a los demás.

Fruto de su gran carisma, de su categoría humana y su dedicación a los demás, nació la petición popular de dedicarle un busto en la plaza que lo vio crecer. Por eso podemos decir que veinte años después de su desaparición, Don Manuel sigue vigilando no solo a sus pacientes de siempre si no a las nuevas y venideras generaciones del mítico barrio gaditano.

Un barrio que data de 1755 y que debe su nombre a las malas lenguas. A los rumores que los más cotillas volcaban en él. Comentarios y rumores de los que siempre han existido y existirán siendo generalmente mentira. De ahí que hubo un tiempo en que se conoció como Plaza de la Cruz de las Mentiras, nombre que con el tiempo se convierte en Plaza del Mentidero. Ironías de la vida puesto que antes se llegó a conocer por cuestiones religiosas como Cruz de la Verdad. También se llamó Plaza de Méndez Núñez

Como cada rincón de nuestra ciudad, la Plaza del Mentidero reúne entre sus piedras pedazos de historia por los cuatro costados. Es la plaza que puede presumir de haber tenido entre sus vecinas a Adela Medina Cuesta, una escritora que si no les suena mucho bastará con nombrarles a Gitanilla del Carmelo para que aclaren sus dudas. La misma en la que se proclama la Constitución el 19 de marzo de 1812 por segunda vez y la primera en ver el monumento a Cayetano del Toro en un acto al que asisten el general Primo de  Rivera o José María Pemán entre otros.

Entre sus establecimientos más emblemáticos se recuerda con especial cariño a la farmacia con más de ciento cincuenta años y a la droguería por el dramático capítulo que protagonizó tras un lamentable incendio.