Soñar con mierda

Si hay un sueño al que los seres humanos podemos darle connotaciones negativas ese es, sin dudas, al que está relacionado con todo lo que son desperdicios y el producto defecado. Evoca pobreza, poca higiene, desechos y nada que pueda ser positivo.

Cuando dormimos la mente se libera y comienza a ser la válvula de escape de todo aquello que nos inquieta manifestándolo de mil y una forma en un mundo, el onírico, donde todo es posible, donde la imaginación y la fantasía se pueden dar la mano. Así soñar con mierda tiene muchas interpretaciones sujetas a estudio.

Puede resultar repulsivo el hecho de que tengamos ese tipo de manifestación pero es normal y, además, hay que verlo como algo que es biológicamente nuestro, que ha salido de nosotros y por eso tiene un significado especial.

Las deposiciones son algo que ha salido de nosotros por lo que va a tener una clara vinculación a la persona, es el resultado de comer y expulsar todo aquello que nos sobra y que no es convertido en energía. Así provoca el asco y la repulsión –y es lógico-, incluso se pueden dar sensaciones olfativas que aún potencie más lo real del mismo pero que, de alguna forma, no son más que avisos de la mente.

Además cuando se usa el término “mierda” es para indicar que algo va mal o está mal, cuando se realiza una acción indebida, cuando en el trabajo se realiza una tarea de forma incorrecta, cuando el ordenador se bloquea, cuando nos levantamos por la mañana y no tenemos el cuerpo para demasiadas fiestas, a todo lo asociamos para indicar que algo va mal; es muy usado y nuestro subconsciente también suele ponerlo en valor.

Igualmente los referimos a las personas cuando verbalizamos aquello de “este es un…” y nos referimos a alguien que es malvado, que es potencialmente negativo, dañino, que nos molesta, que es tóxico y, por lo tanto, hay que darle de lado. Es así por tener una forma de ser traicionera, que no da o inspira poca confianza y que nos ha clavado algún que otro puñal por la espalda, a esos también se refiere ese término.

Cuando algo no nos sale bien también lo usamos “a la mierda”, y lo tiramos con rabia o lo acompañamos de aspavientos, o cuando hay algo que nos lleva a una situación de disgusto e ingrata, también decimos lo mismo. Con todo ello tratamos de decir que es más habitual de lo que creemos y que está dentro de expresiones comunes diarias, por lo que la mente eso lo retiene y lo saca cuando dormimos.

Por tanto va a ser malo, perjudicial, de claro balance desfavorable, pero nada es radicalmente malo o bueno sino que tiene términos medios en los que debemos dejar fijada la equivalencia y no tiene razón de afectarnos sin retener todos los detalles que, de alguna forma, deben llevarnos a saber, mejor, que trata de decirnos nuestro subconsciente.

Inicialmente es positivo, así el soñador será alguien que va a conseguir los objetivos que se ha propuesto, que va a tener éxito y suerte en los negocios que emprenda, en el ámbito económico. Además se tendrá una etapa de prosperidad importante, de abundancia extrema –dentro de unos límites- y de riqueza en función de lo que invierta. No va a tener ningún problema económico en el futuro.

La prosperidad llamará a su puerta pero también en lo familiar, es posible que le den una buena noticia, tal vez un nacimiento o, tal vez, en el círculo de amistades, es un síntoma de alcanzar los logros marcados.

Pero hay muchos aspectos diferentes que pueden derivar en connotaciones diferentes pues, por ejemplo, en un plano social el soñar con esto es que nos encontramos en un periodo de conquista y popularidad, estamos desarrollando una gran actividad y ello nos conduce por nuevos caminos que son, cuando menos, para tener en cuenta y que nos quiere decir que debemos abrirnos a las nuevas oportunidades con nuevos amigos.

Todo aquel que sueña con ello se puede traducir que en la vida son los únicos responsables de sus actos, aunque parezca despreocupados en realidad son conscientes que como personas tienen responsabilidades. La capa del pasotismo puede estar bien en determinados ámbitos pero no en el íntimo, en aquel en el que hacemos examen de conciencia y sabemos que debemos cuidar o proteger a todo aquel que nos importa. Es la seriedad real lejos de esos sentimientos liberales.

Igualmente, si vemos que nos salpica, es que podemos estar ante el fin de una racha, el adiós definitivo de esas ganancias que se han sostenido desde hace meses y que, ahora, precisa de que ahorremos pues la situación se ha estancado aunque nada dura eternamente y la época de bondad, de beneficios, volverá llegar, pero hay que saber esperar.

Si es un niño pequeños quién la expulsa y nos llena con ella es que la persona, el soñador, tiene alma de niño, que a veces puede tener conductas infantiles y no puede afrontar los problemas que le van surgiendo por qué es muy infantil y no tiene la madurez suficiente en sus decisiones, es negativo si se es un adulto pues es un serio aviso sobre su actitud.

Si nos vemos en el trabajo rodeado de excrementos podemos estar satisfechos  pues el culminar satisfactoriamente la meta marcada y, además, demostrar a los jefes la valía que tenemos, esto nos hará subir en la empresa y ante los compañeros.

Si la pisamos es suerte en el más amplio de los significados, así se dice que se debe jugar a los juegos de azar pues puede traducirse en dinero rápido, tal vez vía quiniela o lotería. Puede dar asco, puede que veamos llenos los zapatos, pero al final es muy bueno.

Si estamos rodeados de ella es que estamos en un momento muy divertido, somos felices, las risas nos acompañan y, por tanto, definen un momento espléndido de la vida donde no tenemos ningún complejo y ningún prejuicio, es la alegría y tener pocas preocupaciones.